Palabras del Señor Gobernador del Banco Central de la República Dominicana, Lic. Héctor Valdez Albizu, en la apertura de la Semana de Pagos Regional 2015
  • Sra. Clarissa de la Rocha de Torres, Vicegobernadora del Banco Central
  • Sr. Ervin Novas, Gerente
  • Señor Luis Armando Asunción, Superintendente de Bancos
  • Señor Gabriel Castro, Superintendente de Valores
  • Señor McDonald Benjamin, Representante del Banco Mundial en la República Dominicana
  • Señor Mario Guadamillas, Gerente de Práctica Global de Finanzas y Mercados del Banco Mundial
  • Señor Fernando Tenjo Galarza, Director General del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA)
  • Señor Klaus Loeber, Jefe de la Secretaría  del Comité de Infraestructuras de Mercados y de Pagos, del BIS
  • Señor José Manuel López Valdés, Presidente de la Asociación de Bancos Comerciales de la República Dominicana (ABA)
  • Señores Expositores e Invitados Internacionales
  • Señores Funcionarios de bancos centrales, Superintendencias de Bancos y de Valores
  • Señores Representantes de entidades de intermediación financiera y demás invitados

Estimados amigos:

Permítanme ante todo darles una calurosa bienvenida a todos los aquí presentes, en nombre de las autoridades del Banco Central de la República Dominicana y en el mío propio, a esta Semana de Pagos Regional 2015.

Quisiera agradecer de manera muy especial, a los invitados internacionales representantes de tan prestigiosas instituciones como son el Banco Mundial y el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, CEMLA, quienes a lo largo de los años han contribuido a cambiar el panorama de los sistemas de pago en el mundo y especialmente en nuestra región de Latinoamérica. Para nosotros es un honor acoger la realización de la más importante reunión anual de pagos.

Hace casi quince años, que una misión conjunta del Banco Mundial y de la Iniciativa del Hemisferio Occidental para Pagos y Valores (IHO) visitó por primera vez el Banco Central de la República Dominicana, para evaluar la situación de los sistemas de pago del país. Su informe, sugería que “las transacciones de pago de gran valor y tiempo crítico sean procesadas electrónicamente en un entorno de LBTR (Liquidación Bruta en Tiempo Real).  Este sistema representará la columna vertebral del mercado financiero…. ( )  Para el desarrollo de lo anterior, el Banco Central debería comprometerse, con carácter de urgencia, en la preparación de reglas y procedimientos del sistema, incluyendo herramientas de manejo de riesgos legales, financieros y operacionales.

Y en otro párrafo indicaba: “Es imprescindible la cooperación y coordinación con los demás reguladores en el desarrollo de la reforma de los sistemas de pagos y valores del país”.

Cinco años y una crisis financiera más tarde, en este mismo salón, lanzábamos el Proyecto de Reforma del Sistema de Pagos de la República Dominicana. Nos acompañó en esa ocasión el mismo equipo de técnicos del Banco Mundial y el CEMLA que hoy nos visita, y la entonces Representante del Banco Mundial en nuestro país, Cristina Malmberg Calvo.

Si bien es cierto que los puntos que estaban pendientes en ese momento han sido cumplidos, otros han ido apareciendo en el camino, pues los sistemas de pago son dinámicos y evolucionan día a día. El reto de hoy no es implementar un sistema LBTR ni tampoco digitalizar los cheques. Ya eso lo hicimos. Los nuevos retos son la inclusión financiera, democratizar los servicios de pagos, regular las monedas digitales, por ejemplo.

Del mismo modo, en todo el mundo las autoridades monetarias implementan nuevas medidas que permiten poner orden y generar transparencia en los sistemas de pago. Esto así, pues todas las transacciones en una economía formal se reflejan en ellos, lo que proporciona los insumos necesarios para las estimaciones de política monetaria de un país. 

En otras palabras, todo el dinero que “cambia de manos” lo hace a través de un sistema de pago y las estadísticas que estos proveen, pueden ser un claro indicador de cómo anda la salud de una economía.

El SIPARD, que es el Sistema de Pagos y Liquidación de Valores de la República Dominicana, nació con el consenso y compromiso de todos los involucrados, a los que tendrán oportunidad de escuchar más tarde, en el panel de la mañana de hoy.

Nuestro proyecto de reforma fue complejo, y dio lugar a un modelo de proyecto nunca visto hasta entonces: las autoridades monetarias, otras instituciones de supervisión, el sistema financiero en pleno, el mercado de valores, los administradores privados de sistemas de pago, los proveedores de servicios conexos…cada quien asumiendo un rol activo en la ejecución de las tareas correspondientes.

Para las autoridades monetarias, se hacía imperioso en ese momento la mitigación de riesgos, en especial el sistémico, y contar con herramientas para realizarla; también fomentar el desarrollo, estabilidad y competitividad del sector financiero dominicano, limitado por restricciones de índole operativa, tecnológica y legal; y sobre todo, contar con herramientas más modernas y eficientes para la administración y transmisión de la política monetaria y que permitieran el desarrollo de los mercados monetarios.

 

Para darles una idea de nuestros logros en materia de sistemas de pagos -que tendrán la oportunidad de analizar en detalle más adelante-  quisiera mencionar algunos. Por ejemplo, que nuestro país cuenta con pagos en tiempo real a disposición de los clientes bancarios, en un tiempo máximo de 15 minutos, utilizando la plataforma del LBTR; cheques digitalizados con tránsitos de menos de un día; un mercado de valores totalmente integrado al sistema de pagos para las liquidaciones; administradores de sistemas de pagos privados regulados por el Banco Central; liquidación diaria de tarjetas de crédito, pagos móviles y débitos y créditos directos en el Banco Central; pago y dispersión de las operaciones de la Seguridad Social; cuentas bancarias estandarizadas de acuerdo al formato regional basado en el Estándar de Cuentas Europeo IBAN;  y otros muchos.

En esta etapa de la industria de los pagos, también la regulación por parte de las autoridades monetarias es una carrera contra el tiempo y la innovación, y resulta de extrema importancia que se haga, pero que no se convierta en un obstáculo para el desarrollo de nuevos sistemas de pago. Ese es nuestro objetivo y así lo hemos manejado hasta ahora.

El gran beneficiado de todo lo anterior es el cliente final, el dominicano que trabaja, ahorra, produce y crece. Y para la economía en su conjunto, las reformas en los sistemas de pagos han traído nuevas posibilidades de desarrollo de la actividad económica y financiera, así como mejores oportunidades para alcanzar el desarrollo sostenido, objetivo fundamental de la política económica. 

Sin embargo, además de lo que he mencionado, nos llena de especial satisfacción el hecho de ser, desde el año 2011, el Gestor Institucional del Sistema de Interconexión de Pagos (SIP), que permite realizar transferencias entre los bancos de Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Honduras, Nicaragua y la República Dominicana. Este sistema, integrado por los bancos centrales de esos 6 países, ha demostrado ser una plataforma de pagos segura y eficiente, que ha sido tomada como ejemplo para esquemas regionales de pagos. A través del SIP, pueden cursarse operaciones desde un banco comercial a otro en un país diferente, en menos de dos horas.

 

Antes de finalizar mis palabras, permítanme referirme a uno de los retos de hoy: la inclusión financiera. Desde hace años, tanto los organismos internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, los reguladores locales y la banca privada, han venido realizando estudios tendentes a determinar el mejor modo de hacer llegar los servicios financieros, a aquellos ciudadanos cuyas condiciones no les permiten el acceso a los servicios bancarios tradicionales.

Para eso, contamos con las plataformas tecnológicas y la regulación listas, lo que falta puede resultar obvio pero es complejo: Educar al usuario actual y potencial de los servicios financieros para que esté consciente de sus derechos, y sepa aprovechar los servicios que se le ofrecen y las oportunidades que están sobre la mesa. Esto, es un rol que ha sido asumido como estrategia institucional por el Banco Central.

Junto a lo anterior, es necesario desincentivar  la economía informal de los intermediarios financieros no acogidos a la Ley Monetaria y Financiera 183-02, haciendo más fácil y atractivo el acceso a los servicios financieros autorizados, y tomando medidas que fomenten el uso de todos los instrumentos de pago, masivamente, a la vez que promuevan la competencia. Esto, es una responsabilidad conjunta del Gobierno y de los actores del sistema financiero, si queremos hacer de la inclusión financiera  lo que verdaderamente es: un “derecho humano básico”.

Finalmente, quisiera felicitar a los organizadores de este evento y exhortar a todos los presentes a aprovechar al máximo los temas abordados.

Deseamos éxitos a los expositores, y a los colegas extranjeros que nos visitan, una feliz estadía en la República Dominicana. Siéntanse como en su casa.

Muchas gracias!

Santo Domingo, 1 de diciembre de 2015

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