Lecciones de 18 años de Política Monetaria por el Decano de los Banqueros Centrales de América
La República Dominicana: Una Historia de Alto Crecimiento con Estabilidad Macroeconómica
Noviembre 2016 - Banco Central de Inglaterra

I.                  Introducción

Buenas tardes, quisiera agradecer en nombre del Gobierno Dominicano y de las Autoridades Monetarias de la República Dominicana a los organizadores de la Semana Dominicana en Londres, de manera especial al Embajador de la Republica Dominicana ante el Reino Unido Dr. Federico Cuello, por cursarme la invitación para compartir con ustedes la historia económica de nuestro país caracterizada por un prolongado período de crecimiento con estabilidad macroeconómica. Así mismo, quiero aprovechar para saludar y agradecer a las autoridades del Banco de Inglaterra por permitirnos realizar esta disertación en esta prestigiosa institución, la cual  ha jugado un rol histórico en el quehacer de la política monetaria y se ha mantenido como estandarte entre los bancos centrales del mundo. Es para mí un placer aprovechar esta oportunidad para hablarles sobre el desempeño económico de la República Dominicana, los principales retos que enfrentamos y las oportunidades para fortalecer la relación económica entre ambos países.

Para contextualizar, quisiera iniciar con generalidades sobre la República Dominicana. Como mucho de ustedes conocen, nuestro país está ubicado en una isla del Caribe, la cual compartimos con la República de Haití, localizada geográficamente entre las islas de Cuba y Puerto Rico, siendo, en términos del PIB, la economía de mayor tamaño en Centroamérica y el Caribe y la novena de América Latina. Nuestro país probablemente sea mejor conocido por Punta Cana, el destino turístico más importante del Caribe.

II.               Contexto Económico de RD

La República Dominicana ha sido históricamente un país con altos niveles de crecimiento del PIB real, acompañado de una estabilidad macroeconómica, con una probada capacidad de recuperarse ante choques externos e internos. En efecto, durante los últimos 20 años el crecimiento económico ha promediado 5.4%, uno de los mayores de la región, a pesar de haber enfrentado en 2003 los efectos de la mayor crisis financiera doméstica en su historia y el impacto de la crisis financiera internacional de 2008. Esta capacidad de resiliencia se apoya en una estructura de producción diversificada, en la cual 62.2% de su estructura productiva a nivel sectorial corresponde a Servicios (principalmente Turismo, Comercio y Servicios Financieros), 25.4% a Industrias y 5.4% al sector Agropecuario, entre otros.

Este notable desempeño se ha sustentado en sólidos fundamentos macroeconómicos y en la implementación de reformas estructurales que han permitido mejorar aspectos relevantes para el crecimiento de largo plazo como infraestructura, apertura comercial y capital humano.

En materia de política monetaria, el Banco Central ha implementado, exitosamente, desde 2012 un Esquema de Metas de Inflación teniendo como objetivo central un rango de tasa de 4.0% ± 1.0%. El Banco Central señala su postura a los agentes económicos a través de su Tasa de Política Monetaria, luego de realizar un análisis prospectivo sobre las condiciones macroeconómicas externas e internas y ponderar el balance de riesgos sobre la inflación en el horizonte de política monetaria de dos años.

El proceso de transición hacia dicho esquema de política monetaria implicó avances importantes en el diseño y la operatividad de la política monetaria, destacándose la mayor formalización del proceso de toma de decisiones, el fortalecimiento de nuestros modelos macroeconómicos, la profundización de los estudios sobre los mecanismos de transmisión y una política comunicacional más activa con el mercado y el público en general. En adición a esto, se adecuó el Programa Monetario del Banco Central al esquema de metas de inflación.  

Desde su implementación, este marco de política monetaria ha contribuido a una reducción importante del nivel y de la volatilidad de la inflación de la República Dominicana, manteniendo ancladas las expectativas de los agentes económicos a pesar de la incertidumbre registrada en los últimos años en el entorno internacional. Esta estabilidad ha facilitado las decisiones de inversión y consumo del sector privado y ha contribuido a sentar las bases para un crecimiento sostenible.

III.           Desempeño Macroeconómico Reciente:

Al ser una economía pequeña y abierta, el desempeño de la República Dominicana ha estado condicionado por un entorno internacional cambiante. En este sentido, el fin del super-ciclo de los commodities ha representado un choque de oferta positivo para nuestra economía,  al tomar en cuenta que somos importadores netos de bienes primarios.

En particular, la reducción en los precios del petróleo en los últimos años ha contribuido a disminuir los costos de producción de las empresas y a aumentar el ingreso disponible de los hogares, permitiendo un mayor dinamismo de la inversión y el consumo privado. Adicionalmente, nos hemos beneficiado del reinicio de exportaciones de oro por parte de la minera Canadiense Barrick Gold, un joint venture con la República Dominicana, en un contexto de precios más elevados de este metal.

Esta mejora en nuestros términos de intercambio ha estado acompañada de condiciones financieras internacionales favorables a nuestra economía y de la ganancia en competitividad a partir de una depreciación del tipo de cambio real con respecto a nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos de América (EUA). Esto ha permitido que el déficit de Cuenta Corriente de la República Dominicana se reduzca de 7.5% del PIB en 2011 a tan solo 1.7% del PIB proyectado para 2016, el cual sería el menor en más de una década.

El turismo sigue siendo uno de los motores del crecimiento económico de nuestro país. En efecto los ingresos por turismo se han incrementado en los últimos tres años en promedio 8.7%, mientras que el flujo de turistas pasaría de 4.5 millones en 2012 a 6 millones en 2016 y generando unos US$6,500 millones. Las remesas y la inversión extranjera directa (IED) también crecen de forma saludable proyectándose que alcancen unos US$5,100 millones y US$2,490, respectivamente. En total se proyecta que la economía generará durante 2016 divisas por un monto superior a los US$24 mil millones en 2016, lo que facilitaría que continúe la acumulación de Reservas Internacionales por parte del Banco Central de la República Dominicana, las cuales  se ubicarán al cierre de 2016 en torno a 3.5 meses de importaciones, uno de los niveles más altos en la historia de nuestro país.

Otro avance importante de la economía dominicana ha sido el proceso de consolidación fiscal. La implementación de medidas tributarias y reducciones en el gasto han permitido una reducción en más de 4 puntos del PIB en el déficit del sector público desde el año 2012.

El buen desempeño externo y fiscal, en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica, estuvo acompañado de una demanda interna pujante, impulsada por la inversión y el consumo. En efecto, la economía dominicana creció de forma interanual en torno a 7% en el 2014 y 2015, y en 6.9% en enero-septiembre 2016, proyectándose un crecimiento de 6.5% para el cierre del año, consolidándose como la economía de mayor crecimiento en América Latina por tercer año consecutivo. 

La expansión económica ha estado influenciada por un crecimiento en los préstamos privados de 12%, por encima de la expansión del PIB nominal. El mayor financiamiento ha beneficiado a sectores productivos como Construcción, Comercio, y Turismo, así como a los hogares a través de préstamos al consumo y a la adquisición de viviendas.  

Esta canalización de fondos al sector privado se ha materializado gracias a un Sistema Financiero saneado, rentable y patrimonialmente fortalecido. A diferencia de las economías desarrolladas, nuestro sistema financiero no se  afectó por la crisis internacional, debido a las reformas de supervisión y regulación financiera que se implementaron luego de la crisis doméstica en 2003-2004. Los estudios de evaluación del sistema financiero del Fondo Monetario Internacional y de las agencias calificadoras de riesgos reconocen que “el sistema financiero dominicano está bien regulado y supervisado”. En particular a septiembre de 2016, el sistema financiero muestra una rentabilidad del patrimonio (ROE) de 15.5% y de los activos (ROA) de 1.8%; una morosidad de 1.9% y una solvencia de 17%, esta última superior a lo requerido por la regulación doméstica de 10%.

Este crecimiento sostenido de nuestra economía se ha reflejado en una reducción en la tasa de desempleo, pasando de 8.8% en julio-septiembre 2014 a 7.4% a abril-junio del 2016 para una reducción de 1.4%, de acuerdo a la nueva Encuesta Continua de Fuerza de Trabajo. Para tener una idea de lo que esto significa, en esos 7 trimestres se generaron 280,366 nuevos ocupados netos. Asimismo,  como reflejo de la mejora en la calidad de vida de los dominicanos, los niveles de pobreza bajaron de 41.2% en el 2013 a 32.3% en el 2015, casi 10 puntos porcentuales de disminución. 

Como pueden ver estimados colegas, durante los últimos años la República Dominicana ha logrado mejorar sus fundamentos macroeconómicos a través de la reducción de sus déficits gemelos y del fortalecimiento de su sistema financiero, consolidando los altos niveles de crecimiento con baja inflación.

IV.           Cambios en la Política Monetaria

A pesar de este contexto macroeconómico favorable la política monetaria en la República Dominicana ha enfrentado retos importantes. El choque de oferta positivo ha permitido que la economía crezca por encima de su potencial sin generar presiones inflacionarias.

En efecto, la inflación se ha ubicado desde 2014 por debajo de la meta de 4.0%±1.0%, ubicándose al mes de octubre en 0.65% la acumulada, en 0.91% la interanual y la subyacente en 1.78% anualizada, influenciada por los efectos de primera y segunda vuelta de la caída de los precios del petróleo. Se prevé que para cierre del año la inflación interanual se ubique en torno a 1.5%.

Sin embargo, recientemente varios factores externos han condicionado al alza las proyecciones de inflación en el mediano plazo. Por un lado, durante los últimos meses se ha observado un incremento en los precios del petróleo y las actuales proyecciones señalan que este proceso continuaría en el horizonte de política. Adicionalmente se ha verificado cierta volatilidad en mercados financieros y cambiarios de algunas economías emergentes, ante la incertidumbre del proceso electoral en EUA y las expectativas de alza de tasas de interés de la Reserva Federal en los próximos meses.

Tomando esto en consideración en octubre el Banco Central aumentó de manera preventiva su tasa de política monetaria, luego de permanecer invariable por 17 meses en 5.0%, con el propósito de moderar potenciales desvíos de la meta de inflación. Esta decisión tomó en cuenta las presiones inflacionarias que se proyectan en el horizonte de política ante la expectativa que se disipe choque positivo de oferta, con los posibles aumentos de los precios del petróleo, en un contexto en que persiste una brecha positiva del producto, debido a que la economía ha estado creciendo por encima de su potencial y se espera que se mantenga en esas condiciones en los próximos dos años.

Con esta decisión de aumentar la Tasas de Política Monetaria preventiva, y a través de una política comunicacional activa, el Banco Central ha procurado generar certidumbre y mantener ancladas las expectativas de los agentes económicos con el objetivo de que se mantenga el buen desempeño macroeconómico de los últimos años.

V.               Relación económica y comercial entre  RD e Inglaterra

Permítanme aprovechar esta ocasión para resaltar los crecientes vínculos comerciales y económicos en la última década entre la República Dominicana e Inglaterra, influenciados por la implementación de acuerdos comerciales como el de CARIFORUM y la Comunidad Europea. A pesar de que las exportaciones dominicanas hacia Reino Unido aún son moderadas, representando el 1.8% del total exportado (US$ 169.8 millones al 2015), las mismas se han cuadruplicado en los últimos 15 años, creciendo en promedio casi 10% por año. Es importante destacar que el 67% de estas exportaciones corresponden a productos agrícolas como bananos, plátanos, mangos y aguacates, convirtiéndose la República Dominicana en uno de los principales suplidores de frutos orgánicos para Reino Unido.

En el caso de las importaciones procedentes del Reino Unido, también han mostrado un dinamismo importante al crecer en promedio en casi 12% por año desde el 2001, quintuplicándose durante este período y siendo los principales  productos el whisky, los automóviles y los medicamentos, alcanzando al 2015 unos US$149.8 millones.

En lo concerniente al turismo, en el año 2015 nos visitaron 143,625 turistas desde Reino Unido, mostrando un crecimiento anual de 12.7%, y al mes de septiembre había crecido 16.9%, mientras que otras actividades como Remesas e IED provenientes de Reino Unido también han mostrado un comportamiento positivo en los últimos 5 años, concentrándose la inversión en los sector comercial, de zonas francas y de bienes raíces.

Estos resultados comerciales positivos, junto a las buenas relaciones diplomáticas que han unido históricamente a ambas naciones, nos han llevado a la conclusión en el Banco Central de que la futura salida del Reino Unido de la Unión Europea (BREXIT) puede significar una oportunidad importante para renegociar acuerdos comerciales más favorables y fortalecer el vínculo económico entre nuestros países. Estamos confiados que durante el período de transición los sectores privados y públicos tomarán las medidas correctivas y realizarán las negociaciones con condiciones mucho más beneficiosas que las que hoy tenemos, para estimular aún más el comercio entre el Reino Unido la República Dominicana.

VI.           Perspectivas 2017

Desde la óptica del Banco Central las perspectivas de la economía dominicana para los próximos años son bastante positivas. Los pronósticos apuntan a un crecimiento en torno a 6.5% en 2016 y de 5.5% en 2017, convergiendo gradualmente a su nivel potencial para 2018 de 5%, mientras que la inflación se acercaría gradualmente al rango meta de 4.0% ± 1.0% en el horizonte de política.

Adicionalmente, se prevé que el turismo y las remesas se mantengan como motores del crecimiento económico y contribuyan a que el déficit de Cuenta Corriente se mantenga en torno 2.0% del PIB en 2017-2018, por debajo de su promedio histórico y e inferior a su nivel sostenible de largo plazo.

Por otro lado, continuaría el fortalecimiento de las finanzas públicas al proyectarse un déficit de 2.3% en 2017. Este resultado equivale a un superávit primario de 0.8% del PIB, lo que contribuiría a la sostenibilidad de la deuda pública en el largo plazo. Es, importante destacar que la deuda del sector público consolidado aún es manejable alcanzando 46.8% del PIB a agosto 2016, equivalente a unos US$33.5 billones, mientras que el 24.8% del PIB corresponden a deuda externa, unos US$17.7 billones. De acuerdo a evaluaciones recientes realizadas por el FMI, “la deuda pública dominicana es sostenible incluso ante choques extremos”. 

Como pueden observar estimados colegas y amigos, las perspectivas económicas favorables de la República Dominicana que he compartido con ustedes en el día de hoy se han sustentado en la implementación de buenas políticas que han permitido aprovechar el ciclo de condiciones externas favorables En este sentido, el Banco Central continuará conduciendo su política monetaria con un enfoque prospectivo con el objetivo de procurar el manteamiento de la estabilidad macroeconómica y un crecimiento económico sostenido.

Concluyo mis palabras, invitándolos a conocer la República Dominicana y aprovecharla como un excelente destino de inversión, en el cual se puede apostar.

Muchas Gracias

Redes sociales Facebook Redes sociales Twitter Redes sociales LiveStream Redes sociales YouTube Redes sociales Instagram