Discurso del Gobernador, Héctor Valdez Albizu, en el acto del 61 aniversario del BC

Discurso del Gobernador Lic. Héctor Valdez Albizu,
en conmemoración del sexagésimo primer aniversario del Banco Central de la República Dominicana,
el 23 de Octubre de 2008.


Hoy, con gran emoción, conmemoramos un nuevo aniversario de la creación del Banco Central de la República Dominicana, cuyo origen sin lugar a dudas marcó un antes y un después en la historia económica del país. Han pasado ya sesenta y un años, en los cuales esta institución ha recorrido una trayectoria estelar y ascendente, contribuyendo de manera decisiva a la estabilidad macroeconómica y al desenvolvimiento económico de la nación, razón por la que debemos sentirnos orgullosos y comprometidos a continuar adelante, sosteniendo nuestra entidad con el trabajo y los valores que han caracterizado al Banco Central desde sus inicios.

En mi quinta gestión como Gobernador de la institución, gracias a la confianza depositada en nuestra persona por el Excelentísimo señor Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández Reyna, comparezco por undécima vez ante este ilustre auditorio, formado por autoridades, ex gobernadores, funcionarios, empleados y amigos de siempre. Esta vez, después de varias semanas de ausencia por razones de salud, me dirijo a ustedes imbuido de un eterno sentimiento de gratitud hacia Dios,nuestro creador, por haberme permitido estar hoy de pie frente a ustedes, quienes se hicieron presentes con sus infinitas oraciones y muestras de afectos.

Me permito compartir con ustedes, amigos todos, que ese tiempo que estuve fuera del país, recibí el cuidado abnegado de mi amada Esposa Fior; el profundo cariño de mi adorado hijo Héctor Manuel, el ejemplo de fe de mi querida madre, el apoyo incondicional de mis hermanos, sus esposas y mis familiares cercanos; y muy especialmente, el gesto solidario y atento que me dispensaran el Señor Presidente de la República y su distinguida Esposa la Primera Dama doctora Margarita Cedeño de Fernández, al igual que el Secretario de Estado de Hacienda, Lic. Vicente Bengoa Albizu, a quien me únen lazos entrañables de familiaridad y sangre; porque ellos gentilmente alteraron su apretada agenda oficial para visitarme y han estado continuamente pendientes de mi salud. A todos ellos y a ustedes amigos de siempre, ¡gracias del alma!

Ciertamente esas semanas lejos del país, que me permitieron ver las cosas desde una óptica objetiva y serena, no sólo fue de prueba física, sino también de templanza espiritual y de profunda reflexión sobre el destino de nuestro país en los momentos actuales.

La verdad es que nunca antes en más de seis décadas de existencia, le había correspondido al Banco Central enfrentar una crisis financiera global cuyas magnitudes, dimensiones y complejidades han sacudido los cimientos fundamentales de la economía mundial, pudiendo ser comparable solamente con la Gran Depresión de 1929. Actualmente, presenciamos fuertes cuestionamientos y debates con relación a paradigmas que prácticamente habían sido aceptados como irrefutables en el argot del liberalismo económico, tales como la desregulación de los mercados frente a una mayor regulación o control de los mismos.

Es indudable, apreciados amigos, que la actual volatilidad de los mercados, ha dado al traste con los pronósticos trimestrales y semestrales, y hemos pasado en estos momentos a un esquemaque nos conmina al seguimiento permanente de indicadores y de variables económicas y financieras, a los fines de estimar y ponderar los potenciales efectos que se podrían derivar de esta situación internacional sobre el acontecer económico de países pequeños y abiertos como la República Dominicana.

Permítanme ahora, como es parte de la tradición en esta ocasión del aniversario, muy sucintamente referirme al comportamiento reciente de la economía, especialmente de los resultados de la política monetaria y el crecimiento del PIB, para luego presentarles un resumen de los principales avances institucionales alcanzados en el presente año.

Decisiones y Resultados de la Política Monetaria

Debo manifestarles, que siguiendo la estrategia de política basada en un enfoque de metas monetarias, para el presente año 2008 se diseñó un Programa Monetario en el que se incorporaron las condiciones económicas externas desfavorables y el fuerte incremento de la demanda interna en los primeros meses del año, como ha ocurrido siempre en los períodos preelectorales del país. Esta situación indicada se manifestaba a nivel interno, por las señales de sobrecalentamiento evidenciadas en que la producción real crecía por encima de su nivel potencial, y el crédito bancario al sector privado exhibía a su vez tasas de crecimiento que prácticamente duplicaban la producción nominal. Por su parte, a nivel externo, se evidenciaba por los altos precios del petróleo, alimentos y materias primas, que se refleja en un deterioro de la cuenta corriente de la Balanza de Pagos.

Bajo este panorama de fuertes restricciones externas e internas, y tomando en cuenta el rezago en los mecanismos de transmisión de las medidas que competen al ámbito del Banco Central, las autoridades monetarias, de manera previsora y responsable, adoptaron una política monetaria más restrictiva para mantener la estabilidad macroeconómica. En ese tenor, y fundamentado en el Programa Monetario previsto para 2008, se decidió ajustar la tasa de depósitos remunerados de corto plazo de la banca múltiple, que funge como tasa de política monetaria de referencia, de 7.0% a 8.0% en enero, a 9.0% en febrero y a 9.5 % en septiembre de 2008.

De igual modo, el Banco Central hizo también uso de sus reservas internacionales como instrumento de política, para acelerar el proceso de desmonetización requerido. Al respecto debo apuntalar que ninguna de estas medidas han estado aisladas del contexto regional, puesprácticamente todos los países latinoamericanos adoptaron políticas muy similares a las nuestras, en muchos casos, significativamente más drásticas para afrontar el escenario de crisis internacional actual.

Adicionalmente, con la anuencia de la honorable Junta Monetaria, el Banco Central tomó otras medidas de política monetaria para enfrentar el potencial impacto de la crisis externa sobre los precios domésticos, en dos frentes:

Por un lado, a fin de garantizar la rentabilidad real positiva a los inversionistas ante el incremento de la inflación, se revisaron las tasas de interés de los certificados de colocación directa al público por ventanilla del Banco Central, alcanzando en agosto de este año hasta a un máximo de un 18.0 % anual para el plazo de tres años, y en septiembre se abrió nuevamente al público la llamada ventanilla redimible, a una tasa máxima de 16.0% para las inversiones a ese mismo plazo. No obstante estos ajustes en las tasas de los instrumentos de política del Banco Central, sus efectos sobre el déficit cuasi-fiscal han sido mínimos.

Por otro lado, se hicieron cambios en la composición y periodicidad de cálculo del porcentaje de encaje legal que se aplica a los bancos múltiples sin alterar su porcentaje.

Es oportuno destacar que al cierre de septiembre, la política monetaria había logrado mantener la emisión monetaria dentro del rango establecido para los primeros tres trimestres de 2008, muy a pesar de las difíciles condiciones en que ha operado la misma durante el presente año. Como resultado de las medidas adoptadas, la emisión monetaria creció en términos anualizados en 12.1% respecto del mes de septiembre de 2007, situándose dicha variable en RD$120,143.2 millones al cierre del tercer trimestre de este año. Dentro de los componentes de la misma, los billetes emitidos aumentaron en 5.3% en igual período, lo que indica una desaceleración en su ritmo de crecimiento. Por su parte, los depósitos a la vista en el Banco Central, crecieron en 17.9 %, como reflejo del cambio en la composición del encaje legal mencionado anteriormente.

Un aspecto que no debemos dejar de resaltar es que comenzó a caer el ritmo de crecimiento del stock de títulos emitidos por el Banco Central. Vemos cómo en el período comprendido entre enero y septiembre de 2007, dicho stock creció en un 17.1 %, equivalente a un aumento en RD$25,868.7 millones, mientras que de enero a septiembre de 2008, este crecimiento en términos relativos fue de apenas un 12.3 %, equivalente a un incremento en RD$20,896.1 millones. Asimismo cabe resaltar, que no obstante el aumento en términos absolutos del referido stock, al pasar de RD$169,829 MM a RD$190,725 MM de enero a septiembre de 2008, el pago mensual de intereses por concepto de la colocación de estos certificados son menores en 3% durante el mismo período. Esto quiere decir, en otras palabras, que aunque se registró un aumento del stockdentro de los parámetros estimados, el pago de los intereses fue inferior a lo pagado en igual período del año anterior.

Amigos, pienso que éste es el momento para destacar el aumento en los plazos de vencimiento promedio del total de títulos que ha emitido el Banco Central, lo cual redunda en beneficio de una mayor flexibilidad de la política monetaria y en el fomento de una cultura de largo plazo en el mercado financiero. Desde agosto de 2004, se ha desarrollado una estrategia de extensión del plazo de los títulos emitidos por esta institución en el contexto del instrumental monetario. Y gracias a esta estrategia, en la actualidad el 98% de las inversiones se encuentran colocadas a plazos de vencimiento de 1 año o más, y el 43.4% del total de los títulos del Banco Central están a plazos de vencimiento de 3, 5 y 7 años, plazos verdaderamente inimaginables hace apenas poco tiempo, para un mercado de poca profundidad financiera como el dominicano. Esto evidencia de manera contundente, la confianza de los inversionistas en los títulos del Banco Central.

Como es del conocimiento de todos, la crisis financiera que afecta a la economía mundial encuentra sus orígenes en dos fenómenos centrales. El primero es un período de bajas tasas de interés, exceso de liquidez y rápido crecimiento económico provocado por una combinación de políticas fiscal y monetaria expansivas en los Estados Unidos. El segundo es la estrategia de la banca, en un contexto de bajas tasas de interés y exceso de liquidez, de buscar mayores retornos otorgando créditos hipotecarios a individuos con baja capacidad de pago, denominados préstamos sub-prime. Para encubrir el riesgo de estas transacciones, los créditos se titularizaron, y en muchos casos, se sacaron de los balances de los bancos, convirtiéndose en instrumentos derivados que eran transados en las bolsas de valores. Todo esto concebido en un ambiente de creciente desregulación. Una vez los individuos no pudieron cumplir con sus pagos, se generó un efecto dominó que ha estremecido el sistema financiero a nivel mundial.

Es importante precisar, señoras y señores, que ante la severidad de la crisis internacional y la posible recesión por la que podría atravesar la economía de Estados Unidos, las reacciones de la política monetaria alrededor del mundo han tomado dos vertientes. En los países desarrollados, donde las perspectivas de crecimiento son bajas, sus tasas de política monetaria han sido reducidas con miras a reactivar la economía. En cambio, en las economías emergentes, como la dominicana, las decisiones de política de los bancos centrales se han enfocado en mitigar los efectos negativos del choque externo, principalmente reflejados en presiones inflacionarias y en déficit en la cuenta corriente, a través del aumento de sus tasas de política monetaria, verificándose que algunos países de América Latina y el Caribe han aplicado incluso tasas de política mayores que la nuestra para hacer sus ajustes.

Esta divergencia entre las decisiones de los bancos centrales de economías desarrolladas y de países emergentes, que en cierta medida podría prestarse a confusión, se debe principalmente al desacoplamiento entre los ciclos económicos de ambos grupos y al perfil de cada tipo de economía. Por un lado, países como los Estados Unidos, Inglaterra y la Unión Europea, han experimentado una desaceleración importante como consecuencia del proceso de “destrucción de riqueza” por la quiebra de instituciones financieras y la caída de las bolsas de valores. Por otro lado, los países en vías de desarrollo, como la República Dominicana, continúan creciendo, aunque a tasas más bajas, a pesar de los altos niveles de precios. Este crecimiento ha contribuido a acelerar los niveles de inflación, por lo que sus bancos centrales han adoptado medidas para encarecer el financiamiento y desacelerar la demanda interna con el objetivo de reducir las presiones inflacionarias.

Se espera, sin embargo, que de acontecer la posible recesión en los Estados Unidos, la misma tenga un efecto rezagado sobre todo el mundo. En un escenario como éste, los precios del petróleo, alimentos y materias primas han comenzado a descender. Y esto es un alivio para la economía mundial, en particular para la República Dominicana. De ahí que una vez se disipen las presiones inflacionarias que afectan a nuestra economía, el Banco Central revisará las medidas adoptadas de manera transitoria. Sin embargo, en vista de que todavía los riesgos del entorno internacional son elevados, esta institución continuará vigilante para preservar la estabilidad macroeconómica y actuará con sentido de oportunidad y prudencia cuando las circunstancias lo aconsejen.

Por otra parte es previsible, que esta dicotomía en la implementación de la política monetaria entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo de la región se refleje en un aumento en el diferencial de tasas de interés, lo cual nos hace pensar que una vez se normalicen las condiciones en los mercados financieros internacionales, de mantenerse este diferencial, se presentaría una oportunidad para nuestras economías de captar capitales nuevos en procura de un retorno mayor. De hecho, el bajo retorno y la incertidumbre que hoy caracteriza a la banca comercial en los Estados Unidos, podrían incentivar a que dominicanos con depósitos en el exterior decidan traer sus dólares al país en busca de mayores rendimientos reales.

Estoy convencido de que en un escenario pasivo, en el que el Banco Central no hubiese tomado ninguna medida con una óptica previsora, el control de la inflación, que es el objetivo central de la política monetaria, hubiese alcanzado niveles insostenibles en los momentos actuales, sin mencionar posibles efectos funestos en otras variables claves de la economía, afectando significativamente no sólo a los asalariados que perciben ingresos fijos, sino al segmento representado por los sectores más vulnerables y desposeídos, que son la gran mayoría de la población. En este sentido, quiero reiterar que hemos y seguiremos cumpliendo con nuestro deber y mandato legal.

Precisamente, las decisiones de política monetaria que aquí he descrito, informadas al Excelentísimo Señor Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández Reyna, a los demás miembros del Equipo Económico, a los agentes económicos y al público en general, se adoptaron con el objetivo de evitar un deterioro de la estabilidad macroeconómica, que tanto sacrificio costó recuperar luego de la crisis bancaria de 2003. En esa dirección se inscriben las recientes estrategias y programas anunciados de manera conjunta por el BID y el FMI, en el sentido de poner a disposición de los países en desarrollo facilidades financieras de emergencia para enfrentar los posibles efectos negativos en economías como la nuestra.

De ahí que apelo a la comprensión de los sectores económicos que han padecido el incremento en sus costos, consciente de que han sido medidas difíciles y poco simpáticas, pero necesarias e insoslayables para preservar la referida estabilidad macroeconómica.

Sector Real

Crecimiento Económico

A continuación, permítanme anunciarles como primicias, los principales indicadores del desempeño de la economía durante los tres primeros trimestres del presente año 2008.

En medio de este panorama de crisis financiera internacional y desaceleración económica de nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos, y en respuesta a las medidas monetarias adoptadas, en este tercer trimestre del año la economía dominicana comienza a mostrar un crecimiento más moderado. De ahí que se verifique que el PIB, después de haber registrado en el primer semestre del año un incremento porcentual de 7.5%, para el período enero-septiembre 2008 haya alcanzado un crecimiento de 5.4 %, no obstante los efectos del choque externo ya mencionados.

Con estos resultados, se espera, según las estimaciones preliminares recientes, que el crecimiento económico estaría en torno al 5.0% al cierre del año 2008, muy por encima del crecimiento poblacional de la República Dominicana. La verdad es que en medio de las turbulencias financieras y la crisis generalizada que hoy vive el mundo, resultaría en un importante logro, más aún si tomamos en consideración que de acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, las economías de Estados Unidos, la de Europa y la Economía Mundialcrecerán en torno al 1.6 %, 1.2 % y 3.9% respectivamente, mientras que América Latina lo hará en un 3.0 %, conforme a las más recientes estimaciones disponibles.



Los sectores que impulsaron el crecimiento del PIB en el período analizado fueron: comunicaciones 15.7%; intermediación financiera y seguros 14.0%; energía y agua 11.0%; comercio 10.1% y la construcción en un 5.3%, después de haber crecido éste en un 10% en el primer semestre del presente año. Vale destacar que el sector agropecuario decreció en 8.0%, por las seis tormentas tropicales que lo han azotado desde el pasado año, dos a finales 2007 y cuatro entre agosto y septiembre del presente año, mermando considerablemente las cosechas de importantes rubros alimenticios, no obstante los planes de asistencia masiva llevados a cabo por el superior Gobierno para rehabilitar los daños ocasionados a esta importante actividad económica.

Inflación

Como todos ustedes recordarán, apreciados amigos, después de registrarse en el período 2005-2007 una inflación anual promedio de 7.1%, los precios comenzaron a repuntar desde finales del pasado año hasta situarse la variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) enero-septiembre en 10.76%, alcanzando por primera vez los dos dígitos en un mandato presidencial del Dr. Fernández Reyna, en consonancia con la tendencia reflejada en varios países de la región, que inclusive registran niveles muy superiores al nuestro.

En esta oportunidad, estos niveles de inflación se explican en más del 72.5% por efecto del shock externo proveniente de los referidos aumentos de los precios internacionales, que repercutieron en los precios internos de los grupos alimentos, bebidas y tabaco en un 33.7 % y en el grupo transporte en un 38.8 % por las alzas en los hidrocarburos, así como por los efectos del paso de seis tormentas que han afectado nuestro país desde el pasado año: dos a finales 2007 y cuatro entre agosto y septiembre del presente año.

Sin embargo, las recientes reducciones de los precios del petróleo y de los productos primarios, permiten pronosticar que para finales del año 2008 se suavicen las presiones inflacionarias, esperándose una inflación que se sitúe alrededor del 12 % por ciento, en tanto que la inflación subyacente se mantendría en un sólo dígito al cierre del año 2008.

Es de esperarse, queridos compañeros, que los elevados niveles de inflación importada que han afectado los precios internos, no continúe erosionando el poder adquisitivo de los dominicanos, y muy por el contrario, comience a disminuir esta tendencia gracias a las reducciones significativas que en estas últimas semanas han venido experimentando en los referidos precios internacionales.

Sector Externo

Es innegable reconocer, amigos y amigas, que la coyuntura internacional ha generado cambios significativos en el desenvolvimiento de la actividad productiva y financiera de la economía mundial, y como era de suponer, esta situación ha repercutido en las transacciones externas del país. Sin embargo, no todas son malas noticias. Dado que en las últimas semanas se ha producido una reducción importante en los precios internacionales del petróleo y otros productos básicos, se espera que en principio la misma compense parcialmente el impacto desfavorable del menor crecimiento de la economía mundial sobre los resultados de la cuenta corriente de la balanza de pagos del país.

Conforme a informaciones preliminares, el resultado global de la balanza de pagos correspondiente al período enero-septiembre de 2008 fue negativo en sólo US$261.0 millones, el cual fue cubierto fundamentalmente por el uso de reservas internacionales del Banco Central y presenta una mejoría respecto al registrado en el período enero-junio de este año, cuando este saldo fue deficitario en US$409.0 millones. En cuanto a las reservas internacionales disponibles, éstas ascendieron a US$1,306.2 millones, un aumento de aproximadamente US$140.0 millones respecto al mes de junio del presente año, en tanto que las reservas internacionales brutas se elevaron a RD$2,636 millones al cierre de septiembre 2008.


Cabe señalar que la recuperación de este resultado es consistente con el mayor flujo de ingresos en divisas recibido por la economía dominicana, los cuales han amortiguado el efecto de esta crisis. En efecto, al mes de septiembre de este año se registraron ingresos por concepto de inversión extranjera directa por alrededor de US$2,353 millones, que representa un aumento de US$1,342.7 millones respecto a igual período del año pasado, estimándose para el cierre de año que ésta alcance un monto récord de aproximadamente US$3,000 millones.

Debo informarles, señoras y señores, que por concepto de turismo al mes septiembre se habían registrado US$3,373.2 millones, un incremento de 4.7% respecto a igual período del pasado año, en tanto que las remesas ascendieron a US$2,330.3 millones, un 5.1% superior a lo percibido el pasado año. Estas dos partidas, superaron en conjunto en US$ 265.0 millones los ingresos recibidos por este concepto en igual lapso de tiempo. En adición, es oportuno resaltar que durante el período analizado la tasa de cambio ha mantenido una senda de relativa estabilidad.

Del total de importaciones nacionales correspondientes a los primeros 9 meses del presente año, cuyas cifras preliminares están en proceso de revisión final, el 43.8% correspondió al incremento de la factura petrolera, la que ascendió a US$3,603.9 millones superior en US$1,330.0 millones (58.5%) al monto registrado en igual período del pasado año. En adición, las importaciones de alimentos y algunas materias primas representaron un 9.4% y las de acero alcanzaron 10.1 %, por lo que en conjunto los productos alimenticios, el petróleo y el acero explican el 63.3% del crecimiento de las importaciones nacionales, debido básicamente al citado incremento de los precios internacionales de los mismos. Esto muestra de manera contundente la significativa incidencia de los factores externos en la situación económica nacional.

Otro aspecto a señalar, dentro de las importaciones nacionales, es el crecimiento de 32.0% registrado en las “Otras Importaciones”, las cuales están relacionadas con el crecimiento de la actividad económica. De las importaciones nacionales, las de materias primas se incrementaron en 51.0%, las de bienes de consumo en 34.4% y el 26.5% restante correspondió a las de bienes de capital,lo que es consistente con el comportamiento creciente de la inversión extranjera directa.

Una buena noticia es que se obtuvo un resultado positivo de la cuenta de capital y financiera de la Balanza de Pagos, ascendente a US$3,114.7 millones, equivalente a un crecimiento de 131.2% respecto a igual período del pasado año cuando esta balanza ascendió a US$1,347.2 millones, todo ello gracias a la significativa entrada de capitales externos al paísque se ha venido registrando, principalmente en la forma de inversión extranjera directa.

Otra evolución alentadora, señoras y señores, es que dado que se han observado movimientos a la baja de los precios internacionales del petróleo, colocándose éstos en torno a los US$74 el barril, para el cierre del año se esperaría una mejoría en la cuenta corriente, ya que por cada US$10.0 que disminuye el precio internacional del petróleo, la factura petrolera disminuye en términos anuales US$400.0 millones. De mantenerse a la baja dicho precio, el monto estimado de dicha factura sería menor en aproximadamente US$840.0 millones en este año, con respecto al valor estimado a mediados de año de US$5,200.0 millones, lo que equivale a que la misma alcanzaría unos US$4,360 millones en el 2008.

Déficit Cuasifiscal y Recapitalización del Banco Central

Permítanme ahora, amigos todos, referirme al tema del déficit cuasifiscal del Banco Central. Luego de la reducción de este indicador de 3.6% del PBI en el 2004 a 1.8% en el 2007, en el Programa Monetario de 2008 se ha estimado que el mismo alcanzará un nivel de 1.3%, lo cual se mantiene dentro de dichas previsiones, a pesar de los aumentos de tasas de interés indicados precedentemente.

Cabe destacar que en lo que va de año han ingresado a esta entidad la suma de RD$4,110.0 millones por concepto del pago por parte del Gobierno de los intereses de las Letras y Bonos emitidos conforme a la Ley de Recapitalización del Banco Central, aprobada en julio del año 2007, la cual constituye la herramienta legal y financiera para erradicar de manera definitiva esas pérdidas de nuestra institución. En cuanto a los restantes RD$5,050.0 millones previstos originalmente para estos fines en el Presupuesto Nacional 2008, éstos fueron reprogramados por la Ley que aprobó el Presupuesto Suplementario del presente año, para pagarse en los primeros meses del año 2009.

Como complemento al Plan para la reducción del déficit cuasi-fiscal, también queremos compartir con ustedes, los avances que se han logrado en materia de realización de los activos de las entidades rescatadas, y otros que mantenía en carpeta el Banco Central. En el período comprendido entre 2005 y septiembre de 2008, el COPRA, instancia encargada a esos fines, ha logrado realizar la suma de RD$6,111.8 MM, la cual representa un 30.5 % del total de activos que le fuera traspasado,porcentaje éste que a pesar de la baja calidad de los activos recibidos, ya duplica el estándar internacional en la materia, que es de un 15% según informaciones del FMI.

Sector Financiero

Es importante traer a colación que las autoridades reguladoras y supervisoras que conforman la Administración Monetaria y Financiera, luego de la crisis bancaria de 2003 y en el marco del Acuerdo Stand By con el Fondo Monetario Internacional, diseñaron y pusieron en ejecución un Programa de Regulación y Supervisión Bancaria que ha permitido que el sistema financiero de hoy presente indicadores de fortaleza ante un entorno externo desfavorable caracterizado por la crisis financiera internacional.

Como ustedes recordarán, entre las medidas implementadas bajo la fiscalización de una Superintendencia de Bancos ampliamente fortalecida en sus capacidades y que ha jugado un rol estelar en el proceso de saneamiento y fortalecimiento del Sistema Financiero dominicano, se destacan: la recapitalización de la banca, la adecuación de las normas bancarias a las mejores prácticas internacionales, incluyendo medidas como la eliminación de la gradualidad para el requerimiento de provisiones, la incorporación de nuevos reglamentos complementarios a la Ley Monetaria y Financiera, entre los que resaltan los relativos a Supervisión en Base Consolidada, Gobierno Corporativo, Elaboración y Publicación de Estados Financieros Consolidados.

Ciertamente, como resultado de este Programa de Fortalecimiento, la situación financiera de la banca a septiembre de 2008 se caracteriza por:

• Crecimiento de los activos de la Banca Múltiple de un 10%, destacándose la cartera de créditos, que registró un incremento de 20.6%. Asimismo, las captaciones del público han mostrado una expansión de 25.1%, de los cuales un 6.1% corresponde a moneda extranjera. Este continúo crecimiento en estos indicadores, son el principal indicativo de la confianza de los agentes económicos en el sistema financiero nacional.

• La calidad de los activos, reflejada en niveles de morosidad de apenas un 3.8%, con una cobertura de la cartera vencida de 132%, es decir, que dispone de RD$1.32 de provisiones constituidas por cada peso de cartera vencida, lo que muestra que la banca ha sido previsora en proteger su patrimonio ante escenarios de riesgos.

• Política de fortalecimiento patrimonial, mediante inyecciones frescas de recursos por un orden del 15.7% que han permitido que el indicador de solvencia de 14.7% sea superior al nivel mínimo requerido de un 10%, el cual refleja que en la actualidad los bancos tienen protegidos los activos de riesgos.

• El retorno de los activos (ROA) de 2.4% y el patrimonio (ROE) 27.9% exhiben a la fecha niveles que avalan la fortaleza del sistema, evidenciando un buen clima para la intermediación financiera.

Amigos todos, como se puede apreciar, los indicadores que presenta actualmente el sector financiero muestran una situación de fortaleza para enfrentar la presente crisis internacional. Ahora bien, las autoridades monetarias y financieras se mantienen vigilantes de la evolución de dicha crisis, con el objetivo de identificar y controlar oportunamente cualquier posible efecto sobre dicho sector.

Avances Institucionales

Hemos indicado precedentemente que la crisis financiera por la que atraviesa la humanidad producirá una fuerte sacudida a los fundamentos de la arquitectura financiera internacional. De ahí que la tendencia mundial se oriente hacia el fortalecimiento de las regulaciones prudenciales y el control de los riesgos, no sólo de las entidades de intermediación financiera en general, sino también de los entes reguladores y supervisores de las mismas.

Por todo lo anteriormente expuesto, la Autoridad Monetaria y Financiera solicitó al Honorable Señor Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández, retirar del Congreso Nacional el proyecto de modificación a la Ley Monetaria y Financiera para revisar y confirmar que las modificaciones propuestas respondan correctamente a las recomendaciones y a los cambios regulatorios que está demandando el nuevo entorno internacional.

Con respecto al sistema de pagos, me llena de mucho orgullo informar a la nación que en el mes de abril entró en vigencia un sistema de liquidación bruta en tiempo real, al que ya se han incorporado prácticamente la totalidad de las entidades existentes, lo cual ha impactado positivamente en la fluidez y eficiencia nuestro sistema de pagos y liquidación de valores, así como en la mejora de la movilidad del flujo de capitales y de la capacidad de hacer cualquier transacción con el exterior.

En lo atinente a los avances en el campo de la estructura organizacional de cara al Banco Central del futuro, me complace sobremanera informar que en el mes de noviembre entrará en producción el sistema integral de gestión del activo más valioso del Banco Central, su capital humano. A partir de esa fecha cada uno de ustedes será evaluado en función de su contribución a los objetivos de la institución.

Asimismo, sin prisa pero sin pausa, se han logrado avances importantes en materia de gestión de riesgo operativo y continuidad de los negocios inherentes al Banco Central, así como en todo lo relacionado al tema de la transparencia, divulgación de datos a través de la página web, rendición de cuentas y cumplimiento con la ley de acceso a la información pública.

Quiero igualmente destacar que el Proyecto de Digitalización de los Documentos del Banco Central es hoy una realidad, optimizándose todo este proceso de administración de sus documentos y sirviendo como modelo a otras instituciones del país.

Por otra parte permítanme, amigos, aprovechar este foro para anunciarles que el Banco Central, en su política de transparencia y mejoramiento permanente de las informaciones económicasque elabora, con la asistencia técnica del Consejo Monetario Centroamericano, está preparando un indicador mensual de actividad económica, mejor conocido a nivel de la región centroamericana como IMAE. Con este indicador los agentes económicos podrán disponer de una variable oportuna para la toma de sus decisiones, que mida la evolución física mensual y tendencia de crecimiento de la actividad económica.

De igual modo me complace informarles, que ya se encuentra en su fase final el Proyecto de Armonización de Estadísticas Monetarias y Financieras de Centroamérica y República Dominicana, con la finalidad de facilitar el análisis regional y la comparación referencial entre los países participantes.

Los próximos pasos para readecuar este Banco Central al nuevo orden mundial, será elperfeccionar los mecanismos de gestión para consolidar nuestro gobierno corporativo, a través de la identificación de indicadores alineados de manera integral al riesgo, capital humano, sistema de información gerencial, plan estratégico, a la optimización de los procesos y del gasto; todos bajo un desempeño que facilite el seguimiento de las metas establecidas y que al mismo tiempo, en un mediano plazo, permita insertar un esquema variable de compensación para premiar logros alcanzados o superados a nivel departamental.

Retos y Desafíos

Hoy más que nunca resulta apremiante la necesidad de promover con una visión país, una estrategia integral orientada a la competitividad, eficiencia y maximización de nuestras potencialidades productivas, bajo la implementación de una política fiscal prudente y en perfecta armonía con la política monetaria, sobre la base de que ambas se correspondan con nuestras realidades internas y el contexto internacional actual.

Son momentos difíciles, pero como señalaba el Excelentísimo señor Presidente, Dr. Leonel Fernández, en su Discurso de Toma de Posesión el pasado 16 de agosto: “La República Dominicana como nación, tiene que mirar más allá de la crisis. Tiene que plantearse objetivos estratégicos de mediano y largo plazo que garanticen la continuidad de su proceso de modernización y desarrollo, que sea social y territorialmente incluyente y compatible con la naturaleza de dichos objetivos estratégicos”.

Definitivamente, el próximo año traerá grandes retos y desafíos para la economía mundial, a los cuales no está ajena la economía dominicana. Como dijera el Director Gerente del FMI en su discurso de la reunión de otoño: “Nosotros podremos superar la crisis en la medida en que actuemos de manera rápida, amplia y coordinada.”

En el plano nacional quiero reiterar, amigos, que estamos dispuestos a asumir estos retos y a adoptar las acciones necesarias para mantener la confianza y la estabilidad macroeconómica, con una visión optimista y de apostar a la unión de esfuerzos entre todos los sectores, pues como dijo el filósofo y economista inglés, John Stuart Mill: “No existe una mejor prueba del progreso de una civilización que la del progreso de la cooperación”.

Deseo concluir mis palabras expresando que ciertamente las adversidades deben reforzar nuestro espíritu cristiano, y en ese tenor, como colofón de este discurso, me hago eco de algunos de los mensajes de San Pablo plasmados en las Sagradas Escrituras, cuando exhortaba a todos a lareconciliación, a fin de sumar voluntades con miras a hacer el bien sin desanimarnos. Estoy convencido de que con la concertación entre los sectores de la sociedad, y el cumplimiento responsable de las obligaciones de cada uno de sus actores, a su debido tiempo, cosecharemos los frutos del progreso y el bienestar para todos los dominicanos.

¡Que Dios los bendiga a todos!

Muchas gracias.

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