Discurso pronunciado por el Lic. Héctor Valdez Albizu, Gobernador, en el 66 Aniversario del Banco Central de la República Dominicana, el 23 de octubre de 2013

Para quien les habla constituye un alto honor dirigirme a todos ustedes, al conmemorarse un nuevo aniversario del Banco Central de la República Dominicana. Pienso que en este transcurrir de 66 años, hemos alcanzado la madurez institucional suficiente para continuar respondiendo con eficiencia a los distintos desafíos inherentes a una economía cada vez más interconectada, dinámica y compleja. 

Les confieso que estoy profundamente agradecido de Dios, que ha guiado mis pasos en este servicio que estoy brindando a mi país desde la Gobernación del Banco Central, y de tener el privilegio de contar con magníficos funcionarios y técnicos, quienes con su entrega, lealtad y capacidad, han sido extraordinarios colaboradores para llevar a cabo esta ardua tarea. Pero tan importante como lo primero, ha sido para mí el apoyo, el compromiso y la dedicación de los honorables miembros de la Junta Monetaria, quienes han asumido con valentía los retos que hemos enfrentado juntos.

He tenido la suerte además, de tener el apoyo incondicional de mi familia: mi esposa Fior y mi hijo Héctor Manuel, quienes han sobrellevado todo el peso que acarrea en la vida diaria, el cumplir con esta gran responsabilidad. Gracias de todo corazón. Ustedes han sido mi soporte y sustento en los tiempos más difíciles, el verdadero sostén en los momentos de tempestad.

Sin lugar a dudas, la autonomía constitucional consagrada a este Ente Emisor desde 1947, la permanente profesionalización y apego a las buenas prácticas, así como la adopción del esquema de política monetaria basado en Metas de Inflación desde enero 2012, constituyen fundamentos claves en la preservación de la estabilidad de precios que consigna nuestra Carta Magna, condición sine qua non para un clima que favorezca el crecimiento, el ahorro, el consumo y la inversión. Tras la crisis financiera global que detonó en el año 2008, la más larga y profunda de los últimos ochenta años, ha resurgido a nivel internacional un interesante debate sobre el rol de los bancos centrales. En adición a su objetivo esencial relacionado con la estabilidad de precios y garantizar el adecuado funcionamiento del sistema de pagos, se les están atribuyendo otras funciones no menos importantes, como procurar la estabilidad financiera y cambiaria, la coordinación del mercado financiero y diseño de políticas macro-prudenciales, así como contribuir con un nivel de crecimiento económico sostenido. Todo lo anterior adquiere mayor relevancia, si se toman en consideración las secuelas y los retos que subsisten en la actualidad, al avizorarse un horizonte de recuperación gradual.

ENTORNO INTERNACIONAL

En efecto, amigas y amigos, en el ámbito internacional los diversos pronósticos para el próximo año 2014 son más auspiciosos que los del año en curso, donde la economía mundial continúa exhibiendo una lenta recuperación, particularmente en las naciones desarrolladas, así como desaceleración y volatilidades en la mayoría de los países emergentes, especialmente en los denominados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). En ese tenor, hace apenas unos pocos días, en la última revisión del Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), el FMI proyectó un crecimiento mundial de 2.9% para 2013, elevándolo a 3.6% para el 2014. 

En el caso de los Estados Unidos de América, nuestro principal socio comercial, se evidencian mejorías en el mercado laboral y una recuperación en importantes actividades económicas, estimándose un crecimiento de 1.6% para el presente año y 2.6% para 2014. Estas proyecciones se han afianzado con el reciente acuerdo entre los congresistas que permitirá al Gobierno norteamericano seguir operando normalmente en lo que resta de año, dándoles un compás de espera a las autoridades económicas de ese país para lograr un acuerdo definitivo a inicios del año entrante. 

En cuanto al viejo continente, si bien la proyección de crecimiento para la Zona Euro es de -0.4% para 2013 y prevalecen altas tasas de desempleo, se perciben señales de recuperación, al registrar muchas de sus economías desempeños positivos en el segundo trimestre del año en curso, estimándose un crecimiento de un 1% para el año 2014. Para las economías emergentes, las más recientes proyecciones del FMI contemplan un crecimiento de 4.5% para este año y un repunte de 5.1% para 2014. En la región latinoamericana, las últimas previsiones de crecimiento del FMI para América Latina y el Caribe es de 2.7% para 2013, aumentándose a un 3.1% para el próximo año. 

Como se puede apreciar, estimados amigos y amigas, hoy más que nunca los hacedores de política económica, en adición al análisis de la coyuntura doméstica, estamos conminados a un monitoreo constante del entorno internacional por su apreciable impacto, principalmente en las economías pequeñas y abiertas como la dominicana, a fin de adoptar oportunamente las medidas que sean necesarias para prevenir y mitigar las vulnerabilidades y riesgos que han predominado en los últimos tiempos. Y aunque este enfoque lo reafirmamos en los comunicados mensuales de política monetaria del Banco Central, me he permitido, por ser tradición de este discurso, sintetizar algunos de los aspectos más relevantes del quehacer económico dominicano en lo que va del año. 

ROL DE LA POLÍTICA MONETARIA EN 2013

En este contexto, durante el 2013 se ha asumido una política monetaria proactiva y oportuna, para enfrentar perturbaciones y choques adversos de origen interno y externo. Como todos conocen, en el primer trimestre se registró una desaceleración significativa en la actividad económica, al crecer el producto tan sólo 0.3% en dicho período. Este resultado estuvo influenciado por un proceso de consolidación fiscal, que comprendió una significativa reducción del gasto público, especialmente en obras de inversión, en el marco de la reciente reforma tributaria. 

En estas condiciones de débil demanda agregada y ausencia de presiones inflacionarias, las autoridades fiscales y monetarias coordinaron un conjunto de disposiciones para reactivar la economía, en cuyo contexto el Gobierno, encabezado por el Excelentísimo Señor Presidente de la República, Lic. Danilo Medina Sánchez, anunció varias acciones encaminadas a dinamizar la inversión pública, la producción agropecuaria y el financiamiento dirigido a las PyMEs, a fin de contribuir con la generación de empleos. 

En el ámbito de la política monetaria, como se hizo de dominio público, el Banco Central implementó una serie de medidas expansivas que comprendieron: (1) La liberalización de RD$20 mil millones de los recursos de encaje legal del sistema financiero, para ser canalizados principalmente a los sectores productivos, a una tasa fija de 9.0% por 6 años; (2) la flexibilización de los requerimientos para mejorar el acceso al crédito por parte de los menores deudores; y (3) la reducción en 75 puntos básicos de la Tasa de Política Monetaria (TPM), al pasar de 5.0% a 4.25 por ciento. 

Como era de esperarse, estos estímulos monetarios incidieron de forma significativa en la dinamización del crédito bancario. Para ilustrar esta afirmación cabe resaltar, el hecho de que entre mayo y septiembre, se canalizó un 80% del monto total a liberalizar, es decir unos RD$16,175 millones, beneficiando a unos 10,219 usuarios, recibiendo la industria manufacturera unos RD$4,600 millones, el sector vivienda unos RD$3,675 millones, comercio y MIPYMES unos RD$3,200 millones, la agropecuaria también unos RD$3,200 millones y Consumo en torno a RD$1,500 millones. Más aún, medidas como éstas tienen la virtud de impulsar el financiamiento del sector privado más allá del monto inicial de los fondos liberados, ocurriendo lo que llamamos un efecto derrame. De este modo, el crédito se expandió incluso en los sectores que no estaban directamente contemplados en la asignación de esos recursos, teniendo como resultado un crecimiento del crédito superior a lo estimado. 

Para darles una mejor idea sobre la eficacia de las decisiones adoptadas, resulta oportuno analizar la evolución del crédito al sector privado en moneda nacional en lo que va de año, desde el 1 de enero hasta mediados de octubre. En ese lapso, estos préstamos se han incrementado en aproximadamente RD$42,500 millones, es decir, 22 veces más al aumento experimentado en igual periodo del año pasado, que fue de sólo RD$1,871 millones. Ahora bien, si medimos la expansión crediticia en el periodo septiembre 2012-septiembre 2013, verificamos un crecimiento en más de 15%, un aumento de RD$61,500 millones, monto casi 5 veces mayor que el total colocado un año antes en igual período. Como se puede apreciar, estos datos muestran que el flujo crediticio se está moviendo en sintonía con la reactivación de las actividades productivas. 

Otra variable que refleja la efectividad en la conducción de la política monetaria, lo constituye el nivel de inflación acumulada de 3.57% en el período enero-septiembre, y una inflación anualizada, medida de septiembre 2012 a septiembre 2013, fue de 5.13%. Este bajo nivel de inflación, que se ubica dentro del rango-meta previsto en el programa monetario, fue destacado por el FMI en su reciente Informe de seguimiento al país. 

Asimismo en el transcurso del año, la liquidez del sistema financiero se ha mantenido creciendo conforme lo previsto en el Programa Monetario. Específicamente, a septiembre, los billetes y monedas emitidos y el medio circulante (M1) crecieron en términos interanuales alrededor de 10% y 8.0%, respectivamente, tasas consistentes con el comportamiento esperado del PIB nominal para 2013. 

Sin embargo, entre junio y agosto de este año, varios factores provocaron una importante volatilidad del tipo cambio, pese a no evidenciarse desviaciones significativas en las variables fiscales y monetarias con relación a lo programado que justificasen dicho comportamiento, viéndose compelidas las autoridades monetarias a revisar la postura de política. Ante el anuncio de que se iniciaría el retiro de los estímulos de la Reserva Federal, se intensificó la reversión de los flujos de capitales desde las economías emergentes hacia los Estados Unidos de América. Para apreciar la magnitud de esta reversión, sólo en los primeros siete meses del año, salieron capitales de los países emergentes por más de US$102 mil millones, registrándose fuertes depreciaciones en las monedas de la región latinoamericana. 

Por otro lado, se verificó en nuestro país una merma en el flujo de divisas, asociada a la disminución en las exportaciones nacionales, excluyendo del total de las mismas, oro, plata, y zonas francas; así como al modesto desempeño de las remesas, al retraso en los desembolsos de organismos multilaterales y a la reducción en la inversión extranjera directa con respecto al año pasado, cuando se registraron cifras extraordinarias provenientes de las inversiones de la minera Barrick Gold y de la venta de la Cervecería Nacional Dominicana a una empresa multinacional. 

Ante las expectativas de depreciación cambiaria y el menor rendimiento de los ahorros en pesos, se generó consecuentemente, un incentivo a la dolarización. Bajo esta situación, los modelos de proyección indicaban que, de continuar la escalada alcista del tipo de cambio, se produciría un desvío de la meta de inflación en el horizonte de política, por lo que era nuestra obligación actuar oportunamente. En el marco de este escenario, amigos presentes, es que el Banco Central decidió aumentar en 200 puntos básicos su Tasa de Política Monetaria en el mes de agosto, pasando de 4.25% a 6.25%, estrechando además en 50 puntos básicos el corredor de tasas de interés de expansión y contracción de liquidez. 

De igual modo se produjeron intervenciones en el mercado cambiario, como lo hicieron otros bancos centrales de la región, con el fin de frenar la tendencia alcista del tipo de cambio y de este modo evitar poner en riesgo la meta de inflación -como ya mencionamos-, además de incidir en las expectativas de los agentes económicos y del público en general. 

Resulta alentador, señoras y señores, que hoy en día el precio del dólar con respecto a la moneda nacional haya bajado en más de 70 puntos, manteniéndose su estabilidad relativa. Asimismo, los flujos de dólares han comenzado a normalizarse, permitiendo al Banco Central recuperar parte de las divisas utilizadas. En la actualidad, las reservas internacionales brutas se situaban en US$3,547.2 millones y las netas, en US$3,232.1 millones, niveles superiores a los mostrados al cierre del 2012. 

En otras palabras, mis amigos, el cambio de dirección de la política monetaria, desde una posición más flexible en mayo pasado a otra más neutral a finales de agosto, estuvo fundamentada principalmente, en detener las expectativas devaluatorias de los agentes económicos que estaban sobre-reaccionando a un entorno internacional que lucía incierto. En la actualidad, los Bancos Centrales son evaluados por el logro de sus objetivos de inflación, por lo que en un entorno internacional cambiante, éstos deben ser lo suficientemente ágiles para reaccionar oportunamente si surgen eventos, como el incremento de la volatilidad cambiaria, que ponen en riesgo las metas de inflación. 

En el Banco Central de la República Dominicana no estamos para complacer los gustos y preferencias de algunos. Aunque hemos tenido que revestirnos de la armadura de que nos habla Efesios 6 en su versículo 10 en las Sagradas Escrituras, para con la paciencia de Job resistir los dardos provenientes de distintas direcciones, concentramos nuestros esfuerzos en dar cumplimiento al mandato Constitucional de velar por la estabilidad de precios de nuestra economía, ya que la inflación es el flagelo que más afecta a los asalariados y a los grandes conglomerados sociales del pueblo dominicano. 

SECTOR REAL 

Permítanme ahora, como es ya una costumbre en cada aniversario, darles la primicia sobre el comportamiento de la economía dominicana correspondiente al período enero-septiembre de este año 2013. En esta ocasión, los resultados del crecimiento económico reflejan que las decisiones adoptadas de manera coordinada entre las políticas fiscal y monetaria, surtieron efectos muy positivos. 

Como ustedes recordarán a principios de año, la economía apenas creció en 0.3% en enero-marzo, repuntando en 2.8% en el trimestre abril-junio, lo que permitió un crecimiento acumulado de 1.6% en el primer semestre del presenta año. En el día de hoy me complace anunciarles que, continuando esta senda de recuperación, en el trimestre julio-septiembre, la economía dominicana registró un significativo crecimiento de 5.5%, lo que augura con certeza que cerremos el año en torno a la meta consignada en el marco macroeconómico. La notable recuperación en este trimestre está explicada mayormente por el dinamismo de sectores claves de la economía, como son agropecuario 8.3%, construcción 8.6%, y otros como hoteles, bares y restaurantes e intermediación financiera y seguros que reportan cifras de dos dígitos. 

Con este resultado, la economía dominicana, medida a través del PIB en términos reales durante el período enero-septiembre, presenta un crecimiento acumulado de 2.9%. Las actividades que están incidiendo en este crecimiento durante los primeros nueve meses del año son: agropecuaria 3.1%; minería 217.1%, hoteles, bares y restaurantes 5.5%, intermediación financiera 10.4%, comunicaciones 4.2%, enseñanza 3.6%, salud 5.2%, y otras actividades de servicios 3.5%. 

Un hecho a resaltar, ante posibles cuestionamientos en torno a la recuperación que viene exhibiendo la economía, es que al analizar las características del crecimiento en el presente año 2013, se observa una situación muy similar a la del año 2009, en el que las actividades que están impulsando el resultado enero-septiembre son aquellas que aportan en menor proporción a las recaudaciones tributarias. 

Por ejemplo, actividades como agropecuaria, minería, hoteles, bares y restaurantes, intermediación financiera, salud, y otros servicios, este último conformado principalmente por actividades informales que en su mayoría no reportan a la DGII (salones de belleza, talleres de costura, sastrerías, ebanisterías, es decir, básicamente PYMES), explican en conjunto el 84.6% del crecimiento acumulado del PIB enero-septiembre, siendo el aporte al fisco de estas actividades de apenas 32.3% de los impuestos tributarios. En cambio, la manufactura local y el comercio, aunque aportan más del 50% a las recaudaciones tributarias, no están incidiendo en el crecimiento acumulado enero-septiembre 2013. Es por ello, apreciados amigos, que las recaudaciones tributarias, aunque están creciendo en relación al 2012, lo han hecho a un ritmo menor al estimado en el presupuesto para este año. 

SECTOR EXTERNO 

Otra noticia alentadora ha sido que las cifras preliminares del sector externo en los primeros nueve meses del año muestran un desempeño positivo, a pesar del entorno internacional adverso. En este sentido, el déficit en cuenta corriente de la República Dominicana se ha reducido en US$1,196.3 millones, debido principalmente al aumento de las exportaciones totales de bienes y servicios, las cuales crecieron 8.0% con respecto al año 2012, así como a la disminución de 6.6% que muestran las importaciones con relación a igual período del año anterior. 

Cabe destacar que el comportamiento de las exportaciones fue determinado principalmente por el aumento en RD$807.0 millones de las exportaciones de oro de la Mina Pueblo Viejo y del incremento de 1.8% de las Zonas Francas. A su vez, la reducción de las importaciones nacionales, se explica en gran medida por la disminución de la factura petrolera en unos US$345.4 millones con relación a igual período del 2012, dada su elevada ponderación de alrededor de un 27% de dicho rubro. 

En cuanto al sector turismo, durante enero-septiembre se verifica un desempeño satisfactorio, a pesar de la difícil situación internacional, gracias a la diversificación en la procedencia de los turistas, influenciado por las campañas publicitarias realizadas en los mercados internacionales. La llegada de turistas en enero-septiembre aumentó en unos 56,918 viajeros adicionales respecto a igual periodo del año 2012, proyectándose que el 2013 cerraría con unos 4.0 millones de visitantes extranjeros no residentes, estimándose que aportaría a la economía unos US$4,800 millones. Durante los primeros nueve meses del año, se comprobó un incremento de US$240.1 millones, para un crecimiento de 6.6% con respecto a enero-septiembre del año anterior. 

Por otro lado, las remesas ascendieron a US$2,280.3 millones, un aumento de 0.8%, equivalente a US$18.5 millones. Este modesto comportamiento, supera al verificado por México (-7.6%), uno de los principales receptores de remesas en la región, y es similar al de El Salvador (1.3%). En otro orden, la inversión extranjera directa alcanzó US$1,507.6 millones en el período enero-septiembre. 

SECTOR FINANCIERO Y SISTEMAS DE PAGOS

En cumplimiento al rol que legalmente le asiste, la Junta Monetaria ha venido realizando importantes avances en materia de regulación financiera, incluyendo la promoción de la bancarización, a través de la figura del subagente bancario, cuyos frutos se apreciarán en los próximos días; además de propiciar una mayor inclusión y educación financiera. En tal sentido, el Banco Central está trabajando en la Primera Encuesta Nacional de Educación y Cultura Financiera, así como en el Anteproyecto de Ley para la creación de las Sociedades de Garantías Recíprocas, que posibilitarán un mayor acceso al crédito bancario y en mejores condiciones a las MIPYMES, sector esencial en la política de generar empleos que están impulsando las autoridades gubernamentales del país. Conforme a los datos disponibles a septiembre 2013, el sector financiero total exhibe un buen desempeño, al presentar adecuados niveles de liquidez y rentabilidad, baja morosidad y un índice de solvencia de 19.08% al mes de agosto 2013. La banca múltiple, que representa el 86% del sistema financiero, muestra una solvencia de 16.61%, ocupando el lugar 34 dentro de 105 países analizados por el Foro Económico Mundial. Asimismo, la rentabilidad del patrimonio (ROE) alcanza 21.48% y del activo (ROA) 2.03%, presentando adecuados niveles de morosidad (2.38%) y provisiones (142.42%) que evidencian la sanidad del sector, mientras que los beneficios netos ascienden a RD$13,190 millones a septiembre de 2013, superando en RD$2,800.0 millones a los registrados en igual periodo del 2012. 

En cuanto al Sistema de Pagos, en el presente año continuó su fortalecimiento, incrementándose notablemente el volumen de operaciones en tiempo real y facilitando su plataforma para la realización de transferencias entre los países centroamericanos y nuestro país. En el caso específico de los cheques, es una realidad la disminución a un día del tiempo de acreditación de los fondos, encontrándose aún pendiente la aprobación congresual de la importante modificación a la Ley de Cheques. 

PERSPECTIVAS ECONOMICAS

Queridos compañeros y amigos, las proyecciones del Banco Central señalan que el crédito al sector privado en moneda nacional continuará creciendo a un ritmo anualizado entre 10% y 12% en el presente año, contribuyendo a concretizar los planes de inversión y consumo de las empresas y las familias. Estamos convencidos de que esta dinamización del crédito, conjuntamente con la inversión puntual del gobierno, permitirán alcanzar un crecimiento económico en torno al 3.0% para 2013, con una inflación cercana al centro del rango-meta de 5% ± 1% establecido en el Programa Monetario y contenido en el Marco Macroeconómico consensuado por los ministerios de Economía, Hacienda y el Banco Central. 

En cuanto a la tasa de cambio, proyectamos una senda de estabilidad relativa, tomando en cuenta que para el último trimestre de este año se espera una mayor afluencia de divisas al país por concepto de la colocación de los bonos soberanos, los desembolsos pendientes con organismos financieros multilaterales, el acuerdo con la Barrick y la tradicional llegada de dominicanos ausentes y turistas, todo lo cual redundará en un fortalecimiento de las reservas internacionales netas del Banco Central. 

AVANCES INSTITUCIONALES 

En nuestra institución seguimos comprometidos con el firme cumplimiento de la misión que nos impone el mandato constitucional y la propia legislación monetaria y financiera. En tal sentido, ha sido ejecutado exitosamente nuestro Plan Estratégico 2010-2013, sobre la base de un trabajo en equipo, caracterizado por la excelencia y el apego a los valores éticos. 

Para tales propósitos, se introdujeron mejoras significativas en procesos internos, en temas claves como el gobierno corporativo, la gestión de riesgos, la transparencia, la rendición de cuentas y el acceso a la información pública. De igual modo, han continuado los programas de capacitación a través de “Aula Central”, incluyendo diplomados para periodistas de los diferentes medios de comunicación; así como se incorporó en la Web la sección Página Abierta, un nuevo espacio para que nuestros técnicos puedan hacer públicas sus opiniones sobre temas de interés del quehacer económico. Asimismo, relanzamos el Voluntariado del Banco Central, como parte de nuestra responsabilidad social institucional. 

Ahora tenemos por delante el reto del próximo Plan Estratégico 2014-2017, que impondrá nuevos desafíos en la cultura organizacional, que estamos seguros serán superados satisfactoriamente, gracias a la mística de entrega y trabajo tesonero que constituye una insignia que caracteriza a todos los funcionarios y empleados que conformamos la familia bancentraliana. 

REFLEXIONES FINALES 

Ante el actual panorama internacional, economías pequeñas y abiertas como la nuestra, deben seguir fortaleciendo los fundamentos de la estabilidad macroeconómica y del crecimiento sostenido, además de propiciar reformas estructurales y un clima de negocios que permita la generación de empleos, en un ambiente de seguridad jurídica, confianza y paz social. Resulta medular la combinación adecuada de políticas económicas, correspondiendo fundamentalmente al Banco Central mantener el control de la inflación y la estabilidad relativa de la tasa de cambio, en aras del buen desempeño de los distintos sectores económicos y de sustentar la evolución adecuada del poder adquisitivo de la población. 

Pienso que nuestro país tiene grandes potencialidades. Tenemos una tierra bendecida, una posición geográfica privilegiada y unas autoridades comprometidas en promover un desarrollo económico más humano, incluyente y sostenible. Precisamente, mientras participábamos recientemente en la reunión de otoño del FMI y el Banco Mundial en Washington, nos llamó poderosamente la atención, la reflexión que hizo la señora Christine Lagarde, Directora Gerente del FMI, al recordar el proverbio griego que dice que “una sociedad alcanza la grandeza cuando sus ancianos plantan árboles, bajo cuya sombra jamás se sentarán; por lo que juntos debemos plantar los árboles que darán sombra a las generaciones venideras”. 

Lo anterior me lleva a hacer propio el pensamiento de Helen Keller, oradora estadounidense sordo-ciega, y de Bern Williams, filósofo de la Universidad de Cambridge, y declararme cada vez más como un abanderado del optimismo, el cual debería ser visto como la fe que conduce al logro de nuestras metas, ya que nada puede realizarse sin esperanza; pues “nunca una noche ha vencido el amanecer y nunca un problema ha vencido la esperanza”. Finalizo mis palabras, como de costumbre, exhortándolos a que apostemos al futuro, con fe en Dios y optimismo en un mejor porvenir. ¡Que Dios los bendiga a todos! 

Muchas gracias.

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