Discurso pronunciado por el Lic. Héctor Valdez Albizu, Gobernador del Banco Central de la República Dominicana, ante la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO), en fecha 6 de agosto del año 2014
El Rol del Sector Exportador en el Desempeño de la Economía Dominicana

Para quien les habla constituye un alto honor comparecer nuevamente ante este selecto foro que conforma la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO), atendiendo a una gentil invitación que nos formulara su Presidente, el Señor Sadala Khoury, para disertar sobre “El Rol del Sector Exportador en el Desempeño de la Economía Dominicana”. En esta ocasión, me permito compartir con ustedes, a título de un conversatorio entre amigos, algunas temáticas que estimo podrían ser del interés de este auditorio, especialmente en lo que se refiere a: La Relevancia de las Exportaciones en la Economía; el Desempeño Actual del Sector Exportador; Principales Lecciones de los denominados Tigres Asiáticos; Pinceladas del Contexto Internacional; Primicias de la Economía dominicana enero-junio 2014 y Perspectivas y Reflexiones Finales

 

  1. I.                 Relevancia de las Exportaciones en la Economía.

 

Sin lugar a dudas, son múltiples los aspectos que evidencian la relevancia del sector exportador para una economía pequeña y abierta como la nuestra. Todos reconocemos las potencialidades de dicho sector como un motor del crecimiento y un aliado de la estabilidad macroeconómica, por su aporte en la generación de divisas, empleos y valor agregado en la economía. De igual modo es conocida por todos, la importancia que reviste la cuenta corriente, indicador básico en el cálculo del riesgo-país; así como el saldo de la Balanza de Pagos, el cual refleja el cambio en las reservas internacionales.

 

Sin extenderme más en este preámbulo, quiero expresarles que estoy convencido de que la República Dominicana goza de una posición geográfica privilegiada, además de presentar ventajas comparativas y competitivas que, si superamos algunas de las limitaciones  que confronta el Sector Exportador, podrían resultar beneficiosas en el contexto del DR-CAFTA, del Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea (EPA, por sus siglas en inglés) y demás tratados comerciales vigentes, que han ampliado el volumen y nichos de mercados que superan más de 900 millones de consumidores.

 

  1. II.            El Desempeño Actual del Sector Exportador Dominicano.

 

Una mirada retrospectiva de la evolución del Sector Exportador en la última década, refleja cambios significativos que nos motivan a reflexión. Si bien las exportaciones tradicionales (azúcar, café, cacao y tabaco), han mermado significativamente su participación dentro de las exportaciones totales, no menos relevante es reconocer que hemos ganado terreno con otros productos llamados no-tradicionales. Estos productos menores han crecido notablemente en los últimos años, contribuyendo a diversificar la oferta exportable, como analizaremos  a continuación.

Como muestra la gráfica, las exportaciones de bienes totales pasaron de US$5,737 millones en el año 2000 a US$9,504 millones en el 2013, un crecimiento acumulado de 65.7%, proyectándose que superarán los diez mil millones de dólares en el presente año. Esta evolución en principio pudiese considerarse aceptable; sin embargo, al compararse  con el crecimiento acumulado de la economía en esos trece años (154.8% en el PIB nominal en dólares), podríamos concluir que aunque ciertamente hemos avanzado, dicho desempeño pudo haber sido de mayor importancia.

 

Al desagregar la composición de las exportaciones totales de bienes, en nacionales y zonas francas, observamos a continuación cambios trascendentales en la matriz exportable dominicana en los últimos años. Apreciamos cómo las exportaciones nacionales más que se triplicaron, al pasar de US$966.1 millones en el año 2000 a US$4,584.2 millones en el 2013, un significativo crecimiento acumulado de un 375.5%, produciéndose una recomposición sustancial de la oferta exportable.

 

Las exportaciones tradicionales disminuyeron su participación relativa de un 20% a un 6.4%, con excepción del cacao orgánico, que elevó su representatividad y suple más de un 60% al mercado mundial; y del tabaco, por la aceptación mundial del cigarro dominicano, cuya manufactura se ha acogido al régimen de zonas francas.

 

En contraste con lo anterior, la participación de los productos no tradicionales pasó de un 36.5% a un 50.9% del total de las exportaciones nacionales en los trece años referenciados, es decir se incrementaron de US$352.2 millones en el 2000 a US$2,331.7 millones en el año 2013, un extraordinario incremento de un 562.0%.

 

Se destacan dentro de estos productores menores que asumen cada vez más un rol protagónico, las exportaciones de: guineo, cerveza, galletas, varios productos orgánicos, así como diversas frutas y vegetales, especialmente las de invernaderos, tales como aguacates, mangos, melones, cocos secos, ajíes morrones y frutas procesadas; junto a nuevos productos de exportación, tales como son el cemento gris, el ron, varillas, envases plásticos, harina de trigo, sazonadores y condimentos, pastas alimenticias, cosméticos y abonos químicos, entre otros. Indiscutiblemente son buenas noticias, que deben servir de fuente de motivación a otras ramas de la industria.

 

Podemos ver cómo dentro de las exportaciones mineras, el ferroníquel que en el año 2000 representaba un 24.6% de las exportaciones nacionales, ha cedido el paso a las exportaciones de oro, las cuales representan un 26.0% de las exportaciones nacionales al cierre de 2013 y un 12.5% de las exportaciones totales de bienes, en apenas 14 meses de operación de la mina de Pueblo Viejo.

 

En cuanto a las zonas francas, observamos un favorable repunte de las mismas en los últimos tres años, impulsado por su continuo proceso de diversificación. Este comportamiento contrasta con el lento crecimiento acumulado por estas empresas en la década pasada, producto de la pérdida de competitividad ante la apertura de los países asiáticos al mercado mundial de textiles. Esto es una muestra fehaciente de la capacidad de poder reinventarnos ante factores exógenos adversos.

 

Las confecciones de textiles ocupaban el 53.6% de las exportaciones de zonas francas en el año 2000, cuando  aún estaban vigentes varios acuerdos comerciales, como el de Multifibras. Trece años más tarde, los textiles representan el 24.8% del total exportado por las zonas francas, revelándose una matriz más diversificada con productos eléctricos, farmacéuticos, manufacturas de calzados y de tabaco, artículos de joyería, entre otros, destacándose como nuevo renglón que no existía en el año 2000, la fabricación de productos médicos y quirúrgicos, cuya participación asciende a un 20.7% del total exportado por las zonas francas el pasado año.

 

Cuando hablamos de exportaciones, no podemos dejar de lado el auge que mantienen las exportaciones de servicios lideradas por el Turismo. Vemos como en el período 2000-2013, los ingresos turísticos registraron un crecimiento acumulado de 77.1%,  consolidándose el turismo como la principal actividad generadora de divisas, al aportar el 31.6% (US$5,064.8 millones) del total de los ingresos de exportaciones de bienes y servicios y generar 216,543 empleos directos e indirectos al cierre de 2013. Las actividades turísticas revisten singular importancia por su eslabonamiento con el resto de la economía,  manteniendo además una demanda considerable de bienes agrícolas e industriales para suplir el consumo de los turistas que nos visitan. Sin lugar a dudas, la República Dominicana se ha convertido en las últimas décadas en uno de los principales destinos turísticos del Caribe y Centroamérica.

 

Este proceso de diversificación en la oferta exportable, tanto de bienes nacionales como de las zonas francas, implicó la conquista de nuevos nichos de mercado. En efecto, en el año 2000, el 87% de las exportaciones se destinaban a nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos de América y el restante 13% a los demás países. Este panorama ha cambiado sustancialmente en el año 2013, al verificarse que el 47% se destina al mercado estadounidense  y el 53% de nuestros productos se exportan a otros nichos, tales como Haití (16%),  resto de América (18%), Europa (9%) y un 10% a otras naciones, incluyendo China.

 

Haití constituye nuestro segundo socio comercial, con un total exportado de US$1,498.9 millones al cierre de 2013, más de diez veces del monto exportado en el 2000 a ese país, correspondiendo el 6% a bienes agropecuarios, el 37.3% a bienes de zonas francas y el restante 56.5% y 0.2% a la rama industrial nacional y minería, respectivamente.

 

Ante esta realidad del Sector Exportador, se amerita continuar profundizando una agenda-país de fomento a las exportaciones, aprovechando el entorno de globalización  y  apertura comercial vigente.

 

 

Todos conocemos el éxito alcanzado en los últimos cinco decenios por los denominados “Tigres Asiáticos”. Estos países son: Singapur, una pequeña Isla con apenas 700 Kilómetros cuadrados y un poco más de 5 millones de habitantes; Corea del Sur, ya catalogada como la decimotercera economía más grande del mundo; Taiwán, una isla más pequeña que República Dominicana, con 35,980 Kilómetros cuadrados; y Hong Kong, un archipiélago de islas que constituye el principal centro financiero del Asia y la octava potencia comercial a nivel mundial. Estos países del sudeste asiático, algunos de los cuales fueron economías con un tamaño similar a la nuestra, pasaron de un escaso crecimiento a un desarrollo económico extraordinario.

 

En esa dirección, hemos considerado interesante reflexionar con ustedes, los exportadores y demás agentes económicos, sobre cuáles fueron los factores que explican estas experiencias positivas, así como los principales aspectos estratégicos que caracterizaron el despegue económico de estas naciones.

 

  • La estabilidad económica, reglas claras y clima favorable a la inversión.
  • Promoción de la competencia en los mercados internos y las empresas exportadoras.
  • Otorgamiento de créditos a industrias claves para el desarrollo del país.
  • La fijación de metas de exportación para empresas e industrias específicas.
  • Coordinación  de los organismos que fomentan las exportaciones.
  • Inversión en tecnologías, en investigación y desarrollo.
  • Amplio intercambio de información entre los sectores público y privado.
  • Adopción de un régimen de libre comercio.

 

Los resultados de estas reformas y políticas implementadas se ven reflejados en la mejoría sustancial del saldo en cuenta corriente como porcentaje del PIB de estas economías, mostrándose cómo pasan de ser importadoras netas de bienes y servicios a exportadoras netas en las últimas tres décadas.

 

Asimismo en los últimos veinte años, las exportaciones han incrementado significativamente su participación respecto al PIB en estos países, lo que evidencia la relevancia de su enfoque de crecimiento basado en las exportaciones. En el caso de Hong Kong y Singapur las exportaciones duplican el tamaño del PIB.  

 

  1. III.        Principales Lecciones de los denominados Tigres Asiáticos

 

Como se infiere de las gráficas anteriores, el fomento de las exportaciones amerita una estrategia integral que involucre reformas estructurales, políticas públicas, iniciativas privadas y todo un accionar en distintas esferas del ámbito económico nacional. Asimilando esas lecciones aprendidas de los denominados Tigres Asiáticos, es oportuno reconocer la importancia de preservar la estabilidad macroeconómica, a fin de generar un clima de negocios propicio a la creación de riqueza y empleos, en un ambiente de libre competencia de los mercados, baja inflación, estabilidad relativa del tipo de cambio y niveles de tasas de interés competitivas.

Desde el Banco Central, en consonancia con su misión constitucional y legal, estamos comprometidos con mantener la estabilidad de precios, asumiendo posturas de la política monetaria en función de las condicionantes externas e internas que inciden en el control de la inflación y el buen desenvolvimiento de la economía.

 

Para nadie es un secreto, que la tasa de cambio es una de las variables más sensibles en economías pequeñas y abiertas como la nuestra. Soy de los que creen que el tipo de cambio debe responder a los fundamentos de la  economía y a las fuerzas del mercado, bajo un esquema de flotación administrada, que evite movimientos bruscos o especulativos que puedan presionar los precios internos y el desempeño adecuado de las actividades productivas del país. Como he reiterado, la inflación es el peor flagelo para los sectores más vulnerables de menores ingresos y para erradicar la pobreza.

 

La evolución reciente del Tipo de Cambio Real (TCR) ha sido favorable para la competitividad del país. El déficit en Cuenta Corriente como porcentaje del PIB se ha reducido en 3.7 puntos porcentuales en los últimos cuatro años. Estos resultados son consistentes tanto con los estudios técnicos del Fondo Monetario Internacional como del Banco Central, los cuales muestran que el Tipo de Cambio Real está alineado con los fundamentos macro de la economía y que el peso dominicano no se encuentra apreciado, como fue confirmado por la reciente misión del FMI que visitó el país.

 

Con relación a las demás iniciativas públicas y privadas, no pretendemos en este conversatorio desarrollar la agenda de dichos temas, pues escapan a la competencia del Banco Central. Sin embargo a título enunciativo haremos mención de algunos aspectos en curso, así como retos que debemos asumir aunando esfuerzos y construyendo sinergias  públicas y privadas, con la visión de convertir al país en un Líder Exportador de la región centroamericana y El Caribe.

 

En cuanto a mejorar el acceso al crédito, es preciso destacar la propuesta legal presentada recientemente al Congreso Nacional por el Primer Mandatario de la Nación, Lic. Danilo Medina, encaminada a transformar el Banco Nacional de Fomento a la Producción y la Vivienda (BNV) en un Banco Nacional de Desarrollo de las Exportaciones (BANDEX), con la misión de financiar el fomento a la competitividad y aumentar la capacidad de exportación del sector productivo dominicano, especialmente en temas inherentes a innovación tecnológica y calidad. Igualmente resalta la atención del Presidente de la República al campo dominicano, del cual proviene gran parte de los bienes de la canasta alimenticia familiar, supliendo además la demanda hotelera de unos 5 millones de turistas y exportando grandes cantidades de alimentos hacia Haití, Estados Unidos y Europa.

 

Sobre este tema del financiamiento, la Junta Monetaria ha adoptado medidas que favorecen la canalización de recursos a los sectores productivos. Sólo por citar algunas, tenemos las flexibilizaciones regulatorias para la evaluación y otorgamiento del crédito bancario hacia las pequeñas y medianas empresas, la creación de la figura del Subagente Bancario, que facilita la bancarización y la inclusión financiera, así como la canalización de RD$20,000 millones del encaje legal para destinarse a los sectores productivos. Por otra parte se remitió al Poder Ejecutivo, el Anteproyecto de Ley que crea las Sociedades de Garantías Recíprocas, a través de las cuales las MIPYMES obtendrán avales financieros que les permitirá ampliar su acceso al crédito bancario en mejores condiciones de tasas de interés y de plazos.

 

A lo anterior se adicionan,  las recientes iniciativas de la banca dominicana en apoyo al sector exportador, así como la posibilidad de utilizar las figuras novedosas como el fideicomiso de oferta pública, la titularización y demás opciones del Mercado de Valores dominicano, aprovechando el ahorro a largo plazo de inversionistas institucionales.

 

Con relación a las oportunidades de mejora en materia de competitividad, resulta imperioso promover reglas y políticas públicas claras y estables. En esa tesitura, los retos en materia de logística institucional, energética, portuaria, transporte, barreras no arancelarias, medidas sanitarias y fitosanitarias, almacenamiento, entre otros, son aspectos en los que el Superior Gobierno ha puesto de manifiesto su compromiso en impulsar esa agenda a favor del sector exportador dominicano. De igual modo, el apoyo significativo a las pequeñas y medianas empresas por distintas vías legales y financieras con la finalidad de facilitar su conversión en unidades productivas de exportación.

 

Es propicio reconocer, los avances experimentados en el eslabonamiento de distintos sectores, es decir la asociatividad de los conjuntos productivos, los denominados clusters, para aprovechar economías de escala y mejorar los ratios de competitividad.

 

Visto el énfasis de la experiencia internacional en mejorar el adiestramiento laboral,   reconocemos que nos falta un largo camino por recorrer, no obstante los esfuerzos realizados en los últimos años en esta materia. Por ejemplo, el INFOTEP ha capacitado 3,338,612 dominicanos en las últimas tres décadas, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología ha otorgado un total de 20,849 becas nacionales e internacionales sólo en el 2013 y el Gobierno cumple con la asignación del 4% del PIB al presupuesto en educación.

 

Como podemos apreciar, hacer del Sector Exportador un líder regional, nos presenta desafíos como nación para sortear las limitantes y facilitar la inserción en los mercados internacionales. Antes de pasar a algunas reflexiones finales, permítanme ahora aprovechar este escenario, para compartir con todos ustedes, unas muy breves pinceladas del contexto internacional y las primicias en el período Enero-Junio 2014 del desempeño reciente de la economía dominicana.

 

    

  1. IV.          Pinceladas del Contexto Internacional

 

En el ámbito externo, según las últimas proyecciones del Panorama Económico Mundial del FMI (WEO, por sus siglas en inglés), el crecimiento de la economía mundial ha sido ajustado a la baja para el año 2014, de 3.6% a 3.4%, debido a una combinación de desempeño de la economía estadounidense por debajo de lo esperado y a la reducción en las perspectivas de crecimiento de los países emergentes, ante un entorno afectado por riesgos de tipo climático y geopolítico. La economía de Estados Unidos de América, no obstante haber crecido durante el segundo trimestre en un 4.0%, apunta a una tasa de expansión de alrededor de 1.7% para este año, lo cual ha sido visto por los mercados como temporal, ya que para 2015 se espera que dicha economía crezca en torno a 3.0%.

 

Por otro lado, la Zona Euro continúa el proceso de recuperación iniciado el pasado año. Se espera que para 2014, la economía de la Zona se incremente en 1.1%, acelerando su crecimiento a 1.5% en el próximo año. En el caso de América Latina, las proyecciones de crecimiento han sido recortadas hasta 2.0% en 2014 y 2.6% en 2015, por la influencia del bajo crecimiento exhibido por economías grandes como Brasil y México, a la vez que se esperan tasas negativas en Venezuela y Argentina.

 

  1. V.         Primicias económicas enero-junio 2014

 

Como una primicia, me permito anunciarles que durante el período enero-junio de 2014, las cifras preliminares registran que la economía dominicana experimentó un satisfactorio crecimiento de 5.2%, medida a través de la variación del Producto Interno Bruto (PIB) real con respecto a igual período del año anterior, que apuntala una proyección en torno al 5% al cierre del año, más que duplicando el crecimiento regional antes citado, tal y como lo publicara en el día de ayer la CEPAL.

 

Este crecimiento económico está calculado con año base 1991, sin embargo asumiendo el cambio del nuevo año de referencia, que será el 2007, se apreciarán resultados aún mucho más positivos, como podrán conocer el próximo 21 del presente mes de agosto, fecha en que publicaremos oficialmente los resultados de las nuevas series de las Cuentas Nacionales para el período 2007-2014, y que revelarán transformaciones sustanciales en la estructura productiva del país.

 

Por otra parte, el crédito bancario en moneda nacional al sector privado se incrementó en 7.4% en julio de este año con relación a diciembre del 2013, equivalente a RD$35,652.1 millones, 1.2 veces que igual período del año pasado. En términos interanuales, el crecimiento fue de 14.4%, es decir un incremento de RD$65,187.9 millones, coincidencialmente también 1.2 veces más que la variación del pasado año respecto al 2012.

 

En cuanto a la estabilidad de precios, la inflación permaneció baja, situándose en 1.56% durante el primer semestre del año 2014. En el mes de julio, la inflación  alcanzó una variación de 0.36%, ubicándose la inflación acumulada en enero-julio en 1.93%. La inflación interanual se colocó en 3.41% al cierre de julio 2014, por debajo del límite inferior del rango-meta de 4.5%±1.0% para 2014.

 

Resulta alentador el desempeño positivo que muestra el Sector Externo durante el primer semestre del 2014, con un déficit en cuenta corriente prácticamente invariable al compararlo con enero-junio 2013.

 

Este resultado se sustenta en un aumento de los ingresos por turismo en 11.7%, alcanzando los US$2,987.8 millones a junio del presente año, al tiempo que la remesas familiares experimentaron un notable incremento de 10.2%, ascendiendo a US$2,261 millones en igual período. Las exportaciones totales de bienes pasaron de US$4,819.6 millones en enero-junio 2013 a US$5,005.6 millones en ese mismo lapso del 2014.

 

La Inversión Extranjera Directa ascendió a US$1,130.1 millones, un aumento de un 15.1% con respecto a igual período de 2013, corroborando la confianza de los inversionistas internacionales en la economía dominicana, en sectores tales como comunicaciones (US$132.5 millones), comercial (US$130.2) millones y turismo (US$23.5 millones).  

 

  1. VI.          Perspectivas y Reflexiones Finales

 

Las consideraciones presentadas relativas al Sector Exportador dominicano, apuntan sobre la necesidad de crear una verdadera cultura exportadora a todos los niveles, que involucre una efectiva coordinación de los entes públicos  y privados, que incluya la participación activa de diversos representantes de la sociedad civil.

 

Los casos internacionales exitosos de promoción de las exportaciones, han conllevado años de reformas estructurales e institucionales. Ciertamente no basta con tener buen posicionamiento geográfico, recursos naturales e infraestructura logística. Hay que preservar la estabilidad macroeconómica, propiciar reglas claras en el tiempo y trabajar en temas tales como competitividad, calidad de la oferta exportable, equidad tributaria, relaciones laborales armoniosas, adecuado funcionamiento de la ventanilla única y capacitación de la mano de obra, entre otros aspectos claves, en un ambiente en el que prevalezca el estado de derecho y la  paz social.

 

Parafraseando al economista francés de moda Thomas Piketty, en su controversial libro “El Capital en el Siglo XXI”, un best-seller a nivel mundial, al referirse a la necesidad de que se abra la “caja negra” de la inequidad, dejo en el ánimo de ustedes su planteamiento de que, cito: “La difusión del conocimiento y las destrezas es la clave para el crecimiento de la productividad, así como la reducción de la inequidad, tanto dentro como entre los países.” Este es un gran reto que tenemos por delante.

 

Lo importante es que aunemos voluntades, con la mística de maximizar nuestras potencialidades productivas y exportadoras en procura de un crecimiento económico sostenido, con dimensión humana y mayor inclusión social. Desde esa perspectiva, como abanderado del optimismo que soy, los exhorto a que con Fe en Dios y apoyados en el esfuerzo colectivo de todos, apostemos a un mejor porvenir para el bien común de la nación dominicana.  Muchas Gracias.

 

Santo Domingo
6 de agosto de 2014


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