Banco Central de la República Dominicana
República Dominicana en el Contexto Latinoamericano e Internacional y sus Perspectivas

Muy buenos días.

En nombre del Gobierno de la República Dominicana que preside el Excelentísimo Señor Presidente de la República Lic. Danilo Medina Sánchez, así como de las autoridades del Banco Central de la República Dominicana, me place darles la más cordial bienvenida a este importante encuentro en que celebraremos, durante los próximos dos días, el Segundo Congreso de Banca y Economía de América Latina. En esta ocasión, me han solicitado que comente la visión del Banco Central sobre el tema República Dominicana en el Contexto Latinoamericano e Internacional y sus Perspectivas.

Para cumplir con este propósito, hemos organizado nuestra presentación en tres grandes temas. Primero, hablaremos sobre la economía dominicana y su creciente importancia en la región de América Latina. En segundo lugar, nos referiremos a los fundamentos macroeconómicos que sustentan el buen desempeño de la economía dominicana con especial atención al sistema financiero dominicano y que a través de los años han creado mejores condiciones para la inversión privada doméstica e internacional. Por último, abordaremos el entorno externo relevante para la economía dominicana, así como las perspectivas de los principales indicadores macroeconómicos para el próximo año.

  1. ¿Qué lugar ocupa República Dominicana entre las economías de América Latina?

En la última década, el tamaño de la economía dominicana se ha triplicado, pasando su Producto Interno Bruto Nominal de US$20,432 millones en 2003 a US$61,223 millones en 2013. Gracias a este comportamiento, República Dominicana es hoy la novena economía de América Latina, luego de los gigantes Brasil y México y de otros países productores de commodities como es el caso de Argentina, Colombia, Venezuela, Chile, Perú y Ecuador.

Más aún, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la economía dominicana es la de mayor tamaño entre las economías de Centroamérica, que junto a Republica Dominicana conforman el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) en el que participamos como Banco Central por vía del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA) y mantenemos una estrecha relación comercial a través del DR-CAFTA con Estados Unidos de América.

Debo mencionar además, estimados amigos, que República Dominicana mantiene una posición de liderazgo como destino de Inversión Extranjera Directa y como receptor de turismo en la región, gracias a un clima de estabilidad macroeconómica, paz social y un buen ambiente para hacer negocios.   

Es importante mencionar que en los últimos años, la economía dominicana ha mostrado una gran fortaleza macroeconómica, exhibiendo altas tasas de crecimiento y bajos niveles de inflación. Al mismo tiempo, el país se ha caracterizado por una amplia capacidad de recuperación frente a choques externos e internos, logrando mantener una relativa estabilidad en el mercado cambiario, a la vez que se crean nuevos empleos y se fortalecen las finanzas públicas y las cuentas externas del país.

Durante el periodo 2005-2013, posterior a la crisis financiera doméstica, la más grande que haya experimentado la nación dominicana, la cual se estima que costó al país 20% del PIB, la economía dominicana ha crecido a un promedio anual de 5.7%, según CEPAL.

Durante ese mismo periodo, solo dos economías de la región latinoamericana,  Perú y Panamá  han crecido a tasas anuales promedio mayores que República Dominicana. Más aún, si se toma en cuenta un periodo más amplio, digamos desde principio de los años 1970, la economía dominicana ha registrado un crecimiento promedio en torno a 5.5%, solo superado por Chile. 

Es importante señalar que el gran dinamismo mostrado por el crecimiento dominicano a lo largo de la última década, ha sido acompañado por una marcada estabilidad de precios. En ese sentido,  la tasa de inflación promedio anual de República Dominicana en el período 2005-2013 fue de 5.9%, un punto porcentual por debajo del promedio de los países de América Latina de 6.9%.

Además del alto crecimiento y la baja inflación observados en nuestra economía, desde la crisis financiera doméstica de 2003, República Dominicana ha mantenido un mercado cambiario sin desalineamientos fundamentales, como lo han señalado estudios realizados sobre el tema por algunas instituciones entre las que se encuentra el FMI.

En promedio, la depreciación anual durante el periodo 2005-2013 fue de 3.9%, lo que ha permitido ofrecer seguridad y certidumbre a los inversionistas nacionales e internacionales, a la vez que se ha logrado ganar competitividad frente a otros países de la región sin poner en riesgo la estabilidad cambiaria o de precios. De hecho, la evolución reciente del Tipo de Cambio Real ha sido favorable para la competitividad del país y ha jugado un rol en la corrección del déficit en Cuenta Corriente como porcentaje del PIB.

En efecto, las cuentas externas presentan un perfil de sostenibilidad en la última década y se espera que el déficit en cuenta corriente converja a su media histórica. Este resultado llegó a ubicarse por encima de la media de la región debido, en gran medida, a la escalada alcista del precio internacional del crudo que incrementó la factura petrolera y a la Gran Recesión y sus efectos sobre el crecimiento de nuestro principal socio comercial, Estados Unidos de América.

Asimismo, el déficit fiscal del Gobierno Central Dominicano promedió 2.4% del Producto Interno Bruto durante el periodo 2005-2013, que al comparar nuestra economía con la de otros países de la región se sitúa cerca de la media de América Latina.

  1. República Dominicana: Una economía que mantiene buenos fundamentos macroeconómicos

En la actualidad, es evidente que República Dominicana mantiene fundamentos macroeconómicos fuertes y así ha sido reconocido por la Comunidad Internacional.  De hecho, logramos sortear la crisis financiera internacional, de forma rápida y sostenida, recuperando el dinamismo del crecimiento económico, reduciendo la inflación, suavizando la volatilidad cambiaria y reduciendo los déficits fiscal y de cuenta corriente.

En el periodo 2010-2014, el crecimiento económico promedio esperado del país sería de 4.9%, luego de haber descendido durante los dos años más fuertes de la crisis financiera internacional, 2008 y 2009, a niveles cercanos a 2.0%. Resalta que durante el periodo enero-septiembre 2014, cifras preliminares muestran que el PIB real de República Dominicana alcanzó un crecimiento de 7.0%, alineando el nivel del PIB con su potencial.

De la misma forma, la inflación, luego de mostrar una fuerte aceleración durante los años de la crisis internacional, se ha ido ajustando a la baja en el marco de la implementación de un Esquema de Metas Explicitas de Inflación a partir de 2012. Las medidas de política monetaria adoptadas en el contexto de la nueva estrategia de política, permitieron una reducción de la inflación de 7.8% en 2011 a niveles por debajo de 4.0% en los últimos tres años. A septiembre de 2014, la inflación anualizada era de 2.83%.

Me place informales que la economía ha estado inmersa en un proceso de creación de empleos en los últimos dos años. El mercado laboral dominicano ha logrado una tasa de desempleo por debajo del promedio de la región. Datos preliminares de 2014 indican que la tasa de desempleo abierta se situó en 6.0%, la cual es inferior al promedio de América Latina. De hecho, como expliqué en mi intervención la pasada semana, en ocasión del 67 aniversario de la fundación del Banco Central, desde octubre de 2012 se han creado 235,600 nuevos empleos netos, lo que nos pone en línea para cumplir con la meta del Presidente de la República de crear 400,000 empleos durante su mandato.

Un dato a destacar es que el ritmo de depreciación interanual se ha reducido fuertemente en el último año, alcanzando a septiembre 2014 un 2.5%. El buen comportamiento del mercado cambiario se explica por un mayor flujo de divisas por concepto de exportaciones nacionales y de zonas francas, remesas, inversión extranjera directa y turismo.

En ese sentido, las exportaciones totales estarían por encima de los US$10,000 millones, los ingresos por turismo superarían los US$5,600 millones, las remesas sobrepasarían los US$4,600 millones y la Inversión Extranjera Directa estaría por los US$2,200.0 millones. Esto significa que en 2014 el país estaría recibiendo, sólo por los renglones antes citados, ingresos en divisas superiores a los US$22,400 millones, un poco más de un tercio de PIB nominal en dólares.

El mayor flujo de divisas en la economía ha permitido alcanzar niveles históricos de Reservas Internacionales Netas para nuestro país, las que superarían los US$4,500 millones, a la vez que las Reservas Internacionales Brutas alcanzarán 3.2 meses de importaciones al cerrar el presente año. Aunque todavía nos falta un camino por recorrer, la posición de reservas del país ha mejorado mucho en los últimos años, aumentando gradualmente desde la crisis financiera dominicana de 2003, lo que ha sido reconocido por las calificadoras de riesgo y los organismos internacionales como un gran paso de avance.

Quizás lo más sorprendente en la economía dominicana es ver cómo hemos podido corregir los déficits gemelos que nos afectaban en años pasados. Esto ha dado confianza a los mercados y  mejorado la percepción de que somos una economía bien fundamentada en términos macroeconómicos.

El déficit fiscal del Gobierno Central se redujo en casi cuatro puntos porcentuales del PIB entre 2012 y 2014, esperándose un déficit no mayor de 2.8% del PIB en el presente año. Más aún para 2015, el Gobierno ha elaborado un presupuesto que contiene un superávit primario de 0.5% del PIB, lo que mejorará la sostenibilidad de la deuda pública.  En cuanto al sector externo, el déficit de cuenta corriente se ha corregido de 7.5% del PIB en 2011 a 3.9% del producto estimado para 2014.

Un aspecto positivo que quiero resaltar ante este selecto auditorio de banqueros y expertos vinculados a las finanzas y a la economía, es el buen desempeño de nuestro sistema financiero. Los préstamos al sector privado en moneda nacional han crecido a tasas saludables en los últimos años, no muy distanciadas del crecimiento del PIB nominal, lo que ha evitado que se generen presiones de sobrecalentamiento en la economía. A octubre 2014, el crecimiento del crédito privado en moneda nacional se sitúa en torno a 15% interanual y convergería a tasas cercanas a 12.0% al final de año. Los préstamos privados en moneda extranjera se expanden en torno a 11.0% interanual.

Permítanme destacar que este desempeño del crédito en la República Dominicana se ha logrado con un sistema bancario rentable y solvente, que presenta indicadores que se ubican por encima de lo requerido prudencialmente. El rendimiento sobre el capital (ROE) en el sistema financiero es de 18.5%, mientras en el sector de la banca múltiple que representa aproximadamente un 87% del sistema, el ROE supera 21.5%. En cuanto a la solvencia del sistema financiero es de 17.3 %, mientras en el sub-sector de la banca múltiple es de 15.4%. Estos indicadores superan con holgura el 10% mínimo requerido por la regulación dominicana.

Al mismo tiempo, el sistema financiero mantiene niveles de morosidad sumamente bajos y la cartera vencida está totalmente provisionada. La morosidad del sistema, medida por el indicador cartera de crédito vencida como proporción del crédito total se ha reducido a niveles cercanos a 1.9%, mientras si se mide solo en la banca, este indicador alcanza 1.69%.

  1. Perspectivas: ¿Qué debemos esperar para el 2015?

Aunque el panorama internacional para el próximo año presenta retos, también exhibe numerosas oportunidades que podríamos aprovechar para lograr un buen desempeño económico. Por ejemplo, EEUU, nuestro principal socio comercial crecerá 3.1% en términos interanuales de acuerdo a la publicación del FMI, Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en ingles). De concretarse este comportamiento, se espera que el desempleo continuaría bajando hasta aproximarse a su tasa natural o de pleno empleo, en torno a 5.25%.

En el caso de la Zona Euro, los últimos indicadores confirman que la región sale gradualmente de la recesión, a la vez que las perspectivas para 2015 han mejorado. El FMI espera un crecimiento de 1.3% para el próximo año, mayor que el 0.8% que se obtendría en 2014.

Por otra parte, en América Latina, luego de cinco años de desaceleración gradual en el crecimiento económico, se proyecta para el año 2015 una expansión de 2.2%, por encima del crecimiento de 1.3% esperado para el presente año 2014.

Las presiones inflacionarias a nivel internacional se mantendrían moderadas, por un lado, por la baja inflación en Estados Unidos y Europa.

Por otro lado, la caída en los precios de los commodities, particularmente el petróleo contribuiría a mantener las presiones inflacionarias de origen externos relativamente bajas.

Bajo este escenario internacional, las perspectivas para la economía dominicana son halagüeñas. Las proyecciones de crecimiento apuntan a que el presente año, la economía cerraría con una expansión superior a 6.0%, moderándose ligeramente para el próximo año en torno a 5.0%. La inflación estaría en el límite inferior de la meta registrando a diciembre de 2014 una tasa aproximada de 3.5%. La meta para el próximo año según el Programa Monetario es de 4.0%±1.0%. Por último, se estima que el déficit fiscal cerraría en 2.4% del PIB, de acuerdo a lo presupuestado, mientras que el déficit de cuenta corriente continuaría disminuyendo.

Sobre este particular quisiera aprovechar este selecto auditorio para dar a conocer una noticia importante en el sentido de que, al incorporar la última actualización de las proyecciones de la canasta de petróleo que calcula el Fondo Monetario Internacional recibidas ayer en la tarde, en la que se verifica un significativo ajuste del precio proyectado del petróleo pasando de 99.36 a 84.56 dólares por barril, de cumplirse esta proyección, las estimaciones de déficit de cuenta corriente como porcentaje del PIB de la economía dominicana, pasan de un rango entre 3.5% y 3.8% del PIB, a uno entre 2.9% y 3.1% del producto para el año 2015. Para una economía pequeña e importadora de petróleo como la dominicana, esta noticia implica un ahorro superior a los US$600 millones, que no sólo disipa eventuales presiones en el mercado cambiario sino que nos ubica en una posición privilegiada, con la posibilidad de alcanzar un déficit de cuenta corriente por debajo del promedio histórico. 

Finalmente, estimados amigos, estoy convencido de que este encuentro deberá redundar en beneficio de las entidades financieras aquí representadas, ofreciendo una gran oportunidad a todos los asistentes a este evento para ampliar sus conocimientos, intercambiar experiencias y actualizarse acorde a las mejores prácticas internacionales de los sistemas financieros modernos. Les reitero de nuevo nuestra más cordial bienvenida y espero que disfruten del calor humano y  la hospitalidad de los dominicanos, deseándoles el mayor de los éxitos en la jornada que recién inicia.

Muchas gracias. 

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