Discurso del Lic. Héctor Valdez Albizu, Gobernador del Banco Central de la República Dominicana, con motivo del Sexagésimo Noveno Aniversario del BCRD

En esta mañana tan especial para la familia bancentraliana, agradezco profundamente a Dios, el permitirme pronunciar por décimo novena vez, este tradicional discurso conmemorativo del 69 Aniversario de haber sido creado el Ente Emisor dominicano, en fecha 23 de octubre del año 1947.

En este solemne auditorio hace apenas unas pocas semanas, con gran emoción recibí una significativa muestra de cariño de todo el personal, al ser ratificado como Gobernador del Banco Central, gracias a la confianza depositada en mi persona por el Excelentísimo Señor Presidente de la República, Lic. Danilo Medina Sánchez, quien asumió el pasado 16 de agosto su segundo período gubernamental para dirigir los destinos nacionales.

Como he expresado reiteradamente, no siempre han sido fáciles los caminos trillados y los desafíos enfrentados para que esta institución cumpla el mandato constitucional de garantizar la estabilidad de precios y el adecuado funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos del país.

Con mucha humildad les confieso, que la protección divina y el apoyo incondicional de mi adorada familia, especialmente de mi esposa Fior, mi hijo Héctor Manuel, mi querida madre y hermanos, me han sustentado amorosamente y con mucha comprensión en esta ardua tarea.

De igual valía ha sido el respaldo recibido de los miembros de la honorable Junta Monetaria y la entrega sin límites de todo el equipo técnico y el personal que me acompaña en cada faena diaria. Si el Banco Central ha ganado credibilidad, sólo ha sido posible por el trabajo en conjunto como servidores públicos a favor del interés colectivo de la patria.

Actualmente vivimos en un mundo globalizado. Recuerdo que hace unos años en Santiago de los Caballeros expresé que estamos tan interconectados, “que hasta el batir de las alas de una mariposa en Nueva York, se siente en un abrir y cerrar de ojos en Japón”.  Lo cierto es que para nadie es un secreto, la trascendencia que reviste la evolución del contexto internacional para una economía pequeña y abierta, como la dominicana.

 

Entorno Internacional

 

Recientemente participé en la reunión de otoño del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI), en la que su Directora Gerente Madame Lagarde, reiteró su preocupación por los bajos niveles de crecimiento de la economía mundial y el riesgo de un estancamiento, si no se toman medidas urgentes que reactiven la inversión y reviertan la creciente ola de proteccionismo que mantiene en baja al comercio internacional. En esos mismos términos se expresó el Primer Mandatario de la Nación, Lic. Danilo Medina Sánchez, en la pasada reunión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.

En efecto, el panorama económico internacional ha continuado siendo complejo. Ha persistido la inquietud sobre la recuperación de las naciones avanzadas, mientras que las economías emergentes han moderado su ritmo de crecimiento. Otros eventos ocupan la atención de los hacedores de política, tales como la apreciación del dólar estadounidense, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (BREXIT), los conflictos geopolíticos existentes y la incertidumbre creada por el proceso electoral de los Estados Unidos de América, los cuales han generado alta volatilidad en los mercados.

De acuerdo con el informe de octubre del FMI sobre las Perspectivas de la Economía Mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés), el crecimiento global en este año será de 3.1% y 3.4% en 2017. Para Estados Unidos de América, se estima una expansión de 1.6% en 2016 y de 2.2% el año entrante, manteniendo una tasa de desocupación de 4.9%, nivel considerado como de pleno empleo. La Zona Euro continuaría su recuperación, con un crecimiento económico de 1.7% al finalizar el año en curso y un desempleo que se sitúa en un 10.1% a la fecha.

América Latina y el Caribe enfrentaría una contracción del PIB de -0.6% para 2016, principalmente por Argentina (-1.8%), Ecuador (-2.3%), Brasil (-3.3%) y Venezuela (-10.0%). En cambio, se prevé una mejoría para la región en el próximo año, con un crecimiento proyectado de 1.6 por ciento.

Es innegable que los bajos precios internacionales de varios commodities, como el petróleo y otros insumos básicos importados, y el repunte del Oro en los últimos meses, han mejorado nuestros términos de intercambio, traduciéndose en un choque de oferta positivo para el país, que se ha consolidado en los últimos tres años como el de mayor crecimiento de América Latina, preservando baja inflación. Veamos pues el desempeño en detalle de nuestra economía.

 

Resultados de la Economía Dominicana Enero-Septiembre 2016

 

Como es costumbre en este discurso, me satisface anunciar la primicia de que cifras preliminares de la economía dominicana a enero-septiembre 2016, muestran que el Producto Interno Bruto real registró un crecimiento interanual de 6.9%, muy por encima de su potencial.

En términos de valor agregado real, este comportamiento se explica por el dinamismo en Minería (22.3%), Construcción (12.2%), Agropecuaria (10.6%), Intermediación Financiera (10.4%), Salud (8.2%), Otras Actividades de Servicios (7.1%), Comercio (6.7%), Enseñanza (6.3%), Hoteles, Bares y Restaurantes (5.9%), Transporte (5.3%), Manufactura Local (5.3%), entre otras. Las actividades mencionadas representan en conjunto aproximadamente el 84% del crecimiento de la economía dominicana en el período antes citado.

El notable comportamiento de la actividad Construcción (12.2%), obedece a la ejecución de proyectos privados en obras residenciales, nuevos complejos y hoteles en zonas turísticas y metropolitana, así como por inversiones del sector público para la modernización del sistema vial nacional y realización de importantes obras de infraestructura, como la línea 2B del Metro y el Teleférico de Santo Domingo. De igual forma hay que destacar, el esfuerzo del Gobierno en construir aulas escolares y promover viviendas de bajo costo, como los proyectos de La Barquita y la Ciudad Juan Bosch, con miras a reducir gradualmente el déficit habitacional existente. En la actualidad, el 70% de más de 260 fideicomisos constituidos, son inmobiliarios, con más de treinta mil viviendas en construcción.

La Agropecuaria creció en 10.6% en los primeros nueve meses del año, dinamizada por los programas de apoyo técnico y financiero que ejecuta el Gobierno y la condición climática favorable hasta la fecha. Otra actividad que está sustentando el crecimiento económico ha sido Hoteles, Bares y Restaurantes (5.9%), explicada por el incremento acumulado de 7.1% en la llegada de extranjeros y dominicanos no residentes, al pasar de 4,222,374 visitantes en enero-septiembre 2015 a 4,524,261 pasajeros en igual período del 2016. Para que puedan apreciar el dinamismo que está experimentando el Turismo, solamente el pasado mes de septiembre la llegada de visitantes creció en un 9 por ciento.

Un elemento a resaltar es que este robusto crecimiento de la economía, se ha alcanzado con estabilidad de precios. La inflación acumulada en lo que va del año se sitúa en 0.35%, colocándose la anualizada, medida septiembre 2016 respecto septiembre 2015, en 1.35%, por debajo del límite inferior de la meta establecida en el Programa Monetario de 4.0% ± 1.0%.

Dado que la baja inflación ha estado condicionada fundamentalmente por menores precios internacionales del petróleo, el Banco Central ha mantenido invariable la postura neutral de su política monetaria por 17 meses consecutivos, contribuyendo a que las tasas de interés del mercado permanezcan sin cambios importantes, facilitando la canalización del crédito bancario.

En enero-septiembre, los préstamos totales del sistema financiero consolidado al sector privado se incrementaron en RD$55 mil millones y en más de RD$94 mil millones en los últimos 12 meses, un crecimiento interanual de 12.5%, por encima del crecimiento del PIB nominal. Los sectores que recibieron mayores recursos fueron Construcción, Comercio, Hoteles y Restaurantes, Agropecuaria, Manufactura y los hogares, vía préstamos al Consumo y a la Adquisición de Viviendas.

Otra fortaleza que exhibe nuestra economía, lo constituye tener un Sistema Financiero saneado, rentable y patrimonialmente fortalecido, con niveles de solvencia superiores a lo requerido legalmente y por los estándares internacionales. El propio Fondo Monetario Internacional y las agencias calificadoras de riesgos han reconocido que “el sistema financiero dominicano está bien regulado y supervisado”.

Hace unos días el Superintendente de Bancos, Lic. Luis Armando Asunción, presentó las cifras del Sistema Financiero al 30 de septiembre de 2016, destacando una rentabilidad del patrimonio (ROE) de 15.5% y de los activos (ROA) de un 1.8%; una morosidad del 1.9% y una solvencia de 17.0% en agosto 2016. Los bancos múltiples, que constituyen el 85% del Sistema Financiero, registran una solvencia de 15.4%, morosidad de 1.6%, rentabilidad del patrimonio de un 18.8% y de los activos de 1.9%.

En lo que respecta a nuestro Sistema de Pagos y Liquidación de Valores, el mismo se ha fortalecido y consolidado. Hoy los usuarios de los servicios financieros pueden realizar mediante la banca en línea, transferencias a cuentas de otros bancos con un tiempo de acreditación de tan sólo tres o cuatro minutos, a través del “Servicio de Pagos al Instante”, que ofrece la banca bajo la opción de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR). Para que tengan una idea, sólo el pasado mes de septiembre se transaron RD$221,309 millones y US$426 millones mediante este Servicio, el cual también está disponible en muchos bancos del país para las transferencias regionales a Centroamérica y los pagos de los inversionistas del mercado de valores.

En otro orden cabe destacar los avances del proceso de inclusión financiera promovida por la figura del subagente bancario, aprobada en el 2013 por la Junta Monetaria. Al 30 de junio de este año, existían más de 4,400 establecimientos, que realizaron más de 718,000 operaciones por un monto de RD$1,760 millones, de acuerdo con los registros de la Superintendencia de Bancos. Con la creación de esta figura, la población marginada y rural ha podido acceder a los productos y servicios financieros formales sin necesidad de desplazarse a grandes distancias. Vale decir amigos, se han llevado los servicios bancarios a los barrios y a provincias más remotas. Por ejemplo, Pedernales contaba con poca presencia de bancos y ya se han instalado 10 subagentes bancarios en dicha comunidad.

Además de estas condiciones monetarias y financieras favorables, el comportamiento del Sector Externo ha contribuido al excelente desempeño exhibido por la economía dominicana.

En efecto, la reducción de los precios internacionales del petróleo, ha hecho posible un ahorro de la factura petrolera en US$336.2 millones en lo que va del año. Asimismo, el aumento del precio del oro, el extraordinario dinamismo del sector turismo y los mayores flujos de remesas, han contribuido a que el déficit en cuenta corriente pasara de -US$441.1 millones en enero–septiembre 2015 a -US$281.9 millones en igual período de 2016, para una disminución de US$159.2 millones.

En cuanto al turismo, los ingresos por este concepto en estos primeros nueve meses presentaron un extraordinario crecimiento de 10.0%, generando US$5,084.1 millones, al tiempo que las Remesas enviadas por la diáspora dominicana crecieron en 4.7%, para un valor de US$3,908.5 millones. Sólo por estos dos renglones ingresaron al país aproximadamente  US$9,000 millones en dicho período.

La importante recuperación de las exportaciones de bienes en julio-septiembre de este año, al crecer 6.3%,  hizo posible que las mismas aumentaran en 0.8% en enero-septiembre 2016, alcanzando el monto de US$7,291.3 millones. Las exportaciones mineras crecieron en US$237.6 millones, debido al aumento de las de oro (18.6%), cobre (61.6%) y al reinicio de las ventas de níquel en el pasado mes de abril. Las exportaciones agropecuarias se incrementaron en US$54 millones, destacándose el banano (28.7%), ajíes y pimientos (53.6%) y aguacates (41.5%).

En enero-septiembre 2016, el país recibió flujos de Inversión Extranjera Directa por unos US$1,802.2 millones, destinados a las actividades de turismo, bienes raíces y comercio, entre otros.

Como he manifestado públicamente, nuestra economía está generando dólares suficientes para satisfacer la demanda de los distintos sectores productivos del país. En enero-septiembre ingresaron US$18,000 millones a la economía, estimándose que para el cierre de año superarían los US$24,000 millones. Para darles una idea estimados amigos de la dinámica del flujo de divisas, en enero-septiembre del presente año, la banca dominicana adquirió US$787 millones, saldando compromisos por US$311 millones, lo que aumentó sus activos externos netos en US$476 millones en el referido período. Las disponibilidades de divisas que la banca registraba en los primeros días de octubre ascendían a unos US$1,200 millones, con perspectivas de mejoría por el inicio de la temporada alta, como lo resaltara esta misma semana el Presidente de la Asociación de Bancos de la República Dominicana.

Conforme a las últimas cifras disponibles al 17 de octubre del 2016, las Reservas Internacionales Brutas cerraron en US$5,438.8 millones, superiores en US$568.5 millones a igual período de 2015, equivalentes a 3.6 meses de importaciones; mientras que las Reservas Internacionales Netas alcanzaron US$5,436.8 millones, superiores en US$668.9 millones respecto a igual período del pasado año.

Asimismo, al 17 de octubre del 2016, el mercado cambiario exhibe niveles de depreciación acumulada en el año de tan sólo 1.9% y de 2.4% la interanual, muy por debajo de Argentina, México, Perú, Nicaragua, Honduras, entre otros, con depreciaciones que oscilan entre 3.5% y 37.6%. Esto se ha logrado sin afectar la competitividad de las exportaciones, ya que el diferencial de inflación con respecto a nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos de América, ha sido prácticamente nulo.

Otra noticia positiva es que el desempeño de nuestra economía se ha reflejado en el Indicador de Bonos de los Mercados Emergentes (EMBI), utilizado como referencia de riesgo-país, que desde hace más de 12 meses está por debajo del promedio latinoamericano, redundando en menores costos de financiamiento público y privado en los mercados internacionales y en un atractivo para que siga fluyendo la inversión extranjera directa a tierras dominicanas.

 

Logros Institucionales

 

Permítanme ahora referirme, a los principales logros y retos institucionales del presente año.

En cuanto a los avances en regulación bancaria, la Junta Monetaria aprobó el Reglamento de Operaciones de Reporto, para promover el surgimiento de un mercado interbancario de corto plazo más profundo, líquido y sin riesgo crediticio o de contraparte para los participantes, así como la modificación al Reglamento de Disolución y Liquidación de Entidades de Intermediación Financiera, a fin de adecuarlo al mecanismo de prelación de pasivos que contempla la Ley que crea el Banco Nacional de las Exportaciones (BANDEX). Igualmente se concluyó la revisión técnica de las normativas sobre autorización de venta de cartera para fines de titularización y del Reglamento de Valores Hipotecarios, lo que fomentará la emisión de nuevos instrumentos financieros.

En el ámbito del contínuo mejoramiento de las estadísticas que compila el Banco Central, el próximo mes de noviembre, el Banco Central publicará los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), lo que permitirá disponer de estadísticas laborales más detalladas, incluyendo el análisis de la estacionalidad del empleo. Por cinco años se ha venido realizando una revisión integral de los indicadores laborales, con asistencia técnica y financiera de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL).

Cabe resaltar que mediante el programa de responsabilidad social institucional, Aula Central, se realizó la 3ra. versión de la Semana Económica y Financiera, con la participación de 28 instituciones nacionales y más de 6 mil visitantes, especialmente niños y jóvenes de centros educativos públicos y privados. Se impartieron el 8vo. Diplomado de Economía para Periodistas, el 2do. Diplomado de Economía para personal no economista del Banco Central y 14 talleres de economía y finanzas. Por otra parte, se celebró el 6to. Seminario Internacional de Comunicación y se publicó la 5ta. Convocatoria de Economistas del Futuro, competencia académica dirigida a estudiantes de último año de bachillerato de colegios y liceos.

 

En lo que respecta a las actividades culturales, se ha continuado aumentando la Colección Bibliográfica del Banco Central. Con un promedio de 12 publicaciones al año, la colección totaliza 183 obras de autores dominicanos, dentro de la cual es un gran honor que estén incluidas publicaciones de 10 premios nacionales de literatura y una obra galardonada con el gran premio de la Feria Internacional del Libro. Asimismo, en el 2016 se cumplieron 30 años del Concurso de Economía de la institución, con la entrada en vigencia de aumentos significativos en los montos de los distintos premios. De igual modo, se realizaron dos exposiciones numismáticas para conmemorar las fechas patrias más relevantes: la Independencia Nacional y la Guerra de la Restauración.

Con el Voluntariado Bancentraliano, se llevó a cabo durante el presente año, la firma del acuerdo con la Cruz Roja Dominicana, a beneficio del personal activo y pasivo del Banco Central y sus familiares directos; y la creación de brigadas de apoyo para casos de desastres naturales y emergencias nacionales. También se continuó la reforestación de miles de plantas en la cuenca alta del Río Ozama, en coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; y se realizaron diversas actividades, como donación de libros y útiles escolares, medicamentos, computadoras y la construcción de pozos de agua en zonas marginadas del país, entre otras.

 

Reflexiones Finales

 

Apreciados amigos: La necesidad de promover crecimiento con equidad y sostenido en el tiempo, la disminución de la pobreza y la mejoría de los salarios en términos reales, son temas medulares dentro de los retos presentes para los países en vía de desarrollo. Soy de opinión que para economías como la nuestra, resulta clave seguir fortaleciendo los fundamentos macroeconómicos y las bases para lograr un crecimiento con mayor inclusión, preservando un clima de negocios con reglas claras y estables.

Entiendo que el futuro de la economía dominicana dependerá en gran medida de la capacidad de impulsar nuestras exportaciones de bienes y servicios, aprovechando nuestras ventajas competitivas, como lo ha hecho el turismo, nuestra principal actividad generadora de divisas. El adecuado funcionamiento del Banco Nacional de las Exportaciones (BANDEX) y la promoción de alianzas públicas-privadas serán prioridades para alcanzar estos objetivos nacionales, entre otras iniciativas.

Actualmente los bancos centrales, además de monitorear el panorama internacional para mitigar cualquier vulnerabilidad, tenemos que seguir de cerca dos temas importantes. Por un lado, se espera que la Reserva Federal retome el proceso de normalización de su política monetaria, lo que podría restringir las condiciones financieras internacionales y afectar los flujos de capitales, sobre todo para economías emergentes. Por otro lado, existen posibilidades de incrementos moderados en el precio del petróleo en los próximos años, lo que ameritará disponer de fuentes energéticas menos costosas.

En cuanto a la agenda del Banco Central de la República Dominicana, tenemos en carpeta las modificaciones de la Ley Monetaria y Financiera, incorporándole herramientas monetarias no convencionales y de política macroprudencial; de la Ley de Cheques, así como la relativa al Mercado de Valores, que diversificará la gama de instrumentos que permitan canalizar el ahorro a largo plazo, a través de las potencialidades del fideicomiso, la titularización, fondos de inversión, leasing y factoring, entre otras figuras novedosas.

Adicionalmente, promoveremos  varias leyes, como  la de Grupos Financieros y la que regulará las Entidades de Depósitos no Bancarios, además del Reglamento de aplicación una vez sea aprobada por el Congreso Nacional la importante la Ley de Sociedades de Garantías Recíprocas, que viabilizará el financiamiento a las pequeñas y medianas empresas a menores tasas de interés y mayores plazos.

Por otro lado, procuraremos la conversión de las asociaciones de ahorros y préstamos, así como adoptar las acciones necesarias para que el país cumpla con los requerimientos del Grupo de Acción Financiera Internacional contra la prevención del lavado de activos y el terrorismo, entre otros temas.

En cuanto a las perspectivas  para el cierre del presente año 2016, los pronósticos apuntan a que la economía dominicana terminaría con un crecimiento real en torno al 6.5%, una inflación inferior al 2% y un déficit en cuenta corriente de alrededor de 1.7% del PIB.

Asimismo, se prevé la llegada de unos 6 millones de turistas que aportarían ingresos en divisas por más de US$6,600 millones, que equivale a un crecimiento de un 9.5% y una inversión extranjera directa de más de US$2,400 millones. Definitivamente estas son buenas noticias.

Quiero dejar en el ánimo de todos, una frase de su Santidad el Papa Francisco que me impactó mucho y que reza así: “Si queremos mirar hacia un futuro de paz para nuestras sociedades, solamente podremos lograrlo apostando por la inclusión real: esa que da el trabajo digno, libre, creativo, participativo y solidario”.

Para hacer realidad estas legítimas aspiraciones, necesitamos unir voluntades y esfuerzos de los sectores público y privado para lograr “derramar” el crecimiento económico; transformar con una visión humanista la educación, el acceso a la salud, generar más empleos de calidad, adoptar las reformas estructurales y políticas necesarias para encaminarnos por la senda del desarrollo sostenible e inclusivo.

Desde el Banco Central, hemos asumido el compromiso de cumplir nuestra misión constitucional primigenia, de garantizar estabilidad de precios y certidumbre a los agentes económicos, con una visión sustentada en valores éticos, en las mejores prácticas y en la búsqueda permanente de la excelencia, en este “Siglo de la Transparencia y Era Digital” en que hoy vivimos.

Son esos intangibles, como el conocimiento, la integridad, la confianza, la lealtad, la discreción y el buen gobierno corporativo, entre otros, los que hacen posible que las decisiones de política monetaria y financiera, así como las estadísticas que divulgamos, gocen de la credibilidad que se le reconoce local e internacionalmente a este Ente Emisor. Y ello, no me cabe dudas, es un verdadero orgullo que siente en sus venas cada bancentraliano que pertenece o ha formado parte de esta prestigiosa institución.

Como es ya costumbre de quien les habla, finalizo mis palabras exhortándolos a que continuemos apostando con optimismo a un mejor porvenir, con la firme esperanza de que cada dominicana y dominicano tengan la posibilidad de vivir dignamente en nuestro país: “…Un país en el mundo colocado en el mismo trayecto del Sol…”, como lo describiera de manera tan hermosa y peculiar el Poeta Nacional Pedro Mir. Que Dios los bendiga por siempre amigos todos. Muchas gracias.

 


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